Hey U

Así como es posible heredar de tus padres o abuelos los anillos de matrimonio -aunque esto antes se hacía más que ahora-, e, incluso, algún detalle que puede ser usado como adorno de matrimonio, también es una alternativa arreglar los vestidos de novia de las mamás para lucirlos con orgullo en el gran día. Será un gesto simbólico y que seguro afianzará aún más los lazos entre ambas.

Si te motiva esta idea, pero sabes que el vestido está desgastado o no te quedará del todo bien por ser de tallas distintas, aquí te proponemos varias opciones para que lo uses de todas maneras.

1. Restaurarlo

Marcela Angulo Fotografías

Si vas a usar el vestido de tu madre así, tal cual, sin modificaciones, sí o sí debes repararlo y enviarlo a una modista para que arregle las vastas descocidas o posibles rasgaduras, producto del paso del tiempo. También es necesario que le cambien el forro por uno nuevo, ya que seguro se trata de un vestido que fue usado hace unos 30 años atrás.

2. Lavarlo

Espacio 71

Una vez cocido, lo que sigue es enviarlo a un centro especializado para que el vestido recupere su color original y luzca resplandeciente como recién estrenado. Fíjate bien si tiene algunas manchas en zonas puntuales e identifícalas cuando llegues con él a la lavandería.

3. Adaptarlo

Sebastián Valdivia

Si necesitas acomodar el vestido a tu talla, lo mejor será que no lo hagas tú misma, sino que acudas con un profesional para que quede perfecto. Independiente si se trate de un vestido de novia sencillo o más recargado, siempre podrás acortarlo si te queda largo, agregarle tela extra si hace falta o ajustarlo, si prefieres que te quede más entallado. También puedes pedir que le achiquen las mangas si las tiene largas o del tipo campana, o ponerle mangas si acaso no las tiene. Por otro lado, si te encantan los vestidos de novia con encaje, también puedes solicitar que le hagan esa transformación.

4. Personalizarlo

Eduardo Campos Fotógrafo

Otra alternativa es enchularlo, aunque también te recomendamos que lo haga un experto en la materia. Si. por ejemplo, se trata de un vestido completamente liso, puedes agregarle algunos detalles para darle tu toque personal, ya sea incrustándole pedrería en el escote, incorporándole un lazo en la cintura, aumentándole el volumen a la falda o añadiéndole pequeñas perlitas en distintas zonas. La idea es individualizarlo a tu gusto, pero sin que el vestido pierda su esencia. Ahora, si el traje de tu madre es blanco puro y tú deseas algo más moderno, puedes agregarle una banda de color champán pálido o marfil para marcar un contraste.

5. Rescatar la tela

Paz Villarroel Fotografías

Si definitivamente tu madre no es de tu talla y no hay forma de usar el vestido, una buena idea es que rescates la mayor cantidad posible de tela para que puedas incorporarla en un nuevo diseño que mandes a hacer. Eso sí, los complementos podrás utilizarlos intactos, como el velo, la cola y el tocado. Aunque no sea el vestido original, sin duda, tu madre estará de acuerdo en que ocupes la tela del suyo para recrear uno nuevo. Y también puedes utilizar un trozo de género para la almohadilla en la que se cargarán los anillos de oro e, incluso, para decorar tus copas de novios con una delicada y sencilla tela del tono.

Sea la forma que elijas, tu mamá estará maravillada con la idea y, de paso, le añadirás un toque simbólico y vintage a tu celebración. Procura también, al revisar peinados de novia, elegir uno que te permita utilizar los complementos de tu madre; y entre las frases de amor que selecciones para tu discurso al minuto del brindis, no olvides dedicarle una frase a ella también. ¡Se emocionará hasta las lágrimas!