Si hay una tela eterna, femenina y capaz de elevar cualquier estilismo, ese es el encaje. Por décadas ha vestido a las novias y así lo seguirá haciendo, aun cuando las tendencias vayan cambiando. Es que el encaje no pasa moda, pero sí es capaz de adaptarse a vestidos cortos, faldas con volantes o escotes asimétricos, entre otros elementos que le dan modernidad a los catálogos.

Ya sea que planees un matrimonio por la iglesia o por el civil, el encaje será un estupendo aliado en tu vestido de novia. Descubre todos los detalles sobre esta tela a continuación.

Qué es el encaje

Corresponde a un tejido formado por hilos de seda, algodón, lino o hilos metálicos, torcidos o trenzados, que se utiliza aplicado también sobre otras telas. Por lo tanto, podrás elegir un vestido íntegramente cubierto de encaje, o bien, reservar este género para algunas zonas específicas, como el escote, la espalda o las mangas. Aunque siempre es delicado y elegante, se identifican distintos tipos de encaje. ¡Estos son los más usados en la confección de vestidos de novia!

  • Encaje Chantilly: Se trata de un fino encaje realizado con la técnica de bolillo, generalmente a base de hilos de seda.
  • Encaje Alencón: Este encaje es algo más grueso que el Chantilly, se realiza con aguja y está rebordado con un cordón llamado Cordoné, que le da relieve.
  • Encaje Schiffli: Mediante agujas, es un encaje liviano con diseños bordados sobre el entretejido o una tela base. Lo característico es que pareciera tener perforaciones.
  • Encaje Guipur: De malla gruesa, se distingue porque no tiene fondo sobre el que bordar. Es decir, los motivos se sostienen enlazados entre sí o unidos con hilos lanzados. Se ejecuta con la técnica de bolillo.
  • Encaje de Venecia: Realizado con aguja, el encaje veneciano se caracteriza por la tela compacta que se utiliza en su fabricación, así como por los grandes espacios abiertos que pueden dejarse en el tejido final.

Por qué elegir encaje

Aunque son mucho más comunes los motivos florales, de ramas u hojas, también es posible encontrar vestidos con encaje geométrico, con patrones barrocos u otros. Sea como sea, se trata de una tela 100 por ciento atemporal. Es decir, que resiste al paso de los años, ya que no se guía por dictámenes de la moda. Por lo mismo es que un vestido de encaje de hace diez años lucirá tan vigente como uno del catálogo 2022.

Además, el encaje es versátil, pues se adapta a los diferentes tipos de cuerpo y es perfecto para usar durante las cuatro estaciones. Solo debes escoger un modelo apropiado a la temporada en que darás “el sí”.

Para invierno, por ejemplo, un vestido de mangas largas con encaje es ideal para mostrar algo de piel sin pasar frío. Mientras que para verano, un diseño con escote strapless con encaje te hará sentir muy ligera. Se trata de una tela que puede ser elegante y romántica, al mismo punto que delicada y sensual.

En dónde lucir el encaje

Todo dependerá del gusto de cada novia, ya que vestidos con encaje encontrarás en muchísimas versiones. Por un lado, están los vestidos enteramente cubiertos de encaje, que suelen ser de líneas ceñidas. De hecho, si buscas un diseño sofisticado que realce tus curvas, decántate por un vestido de silueta sirena full encaje.

Ahora, si prefieres que la tela se posicione en ciertos puntos, hallarás creaciones con encaje en la falda, en el escote, en las mangas, en los tirantes, en paneles laterales, en inserciones en la cintura, en la espalda, en el velo y en la cola.

Si eres una novia romántica, elije un vestido de corte princesa, con vaporosa falda y encaje en el escote a modo de efecto tatuaje.

Si tu estilo es más bohemio o hippie-chic, selecciona un liviano diseño de línea A que combine tul plumeti con encaje, por ejemplo, entre el cuello y sus mangas acampanadas.

Si tu tendencia es vintage, inclínate por un vestido midi y holgado, en un color marfil, nude o vainilla, entero de encaje y acompañado por un velo de rejilla a tono.

Pero si prefieres darle un toque sugerente a tu look, escoge un traje de sirena con falda de crepe y cuerpo corsetero con encaje, con varillas a la vista. ¡Muy sensual!

Son solo algunas propuestas, ya que los vestidos con encaje predominan en los catálogos de moda nupcial y, por lo tanto, encontrarás cientos de ellos.

Finalmente, si quieres combinar tu vestido con tu ramo de flores, envuelve el tallo en un trozo de encaje y obtendrás un resultado muy cautivador. O si prefieres un detalle para tu melena, busca un turbante de encaje o amarra tu moño o coleta con un lazo de este género. Le imprimirás a tu peinado un aire delicado que se robará todas las miradas.