Si tu intercambio de anillos de matrimonio será en los meses más fríos y ya comenzaste la búsqueda del vestido de novia perfecto, aquí encontrarás las claves para lucir un vestuario cerrado. Y ojo, que no significa que llevarás encima una túnica, pues hallarás modelos tan ajustados como holgados, lisos o repletos de detalles. Un estilo que tiene su espacio ganado en los catálogos de moda y que convive en armonía con los vestidos de novia cortos, aunque sean opuestos. Si te atrae esta propuesta para lucir en tu gran día, no te pierdas ningún detalle del siguiente artículo.

Cuáles son sus ventajas

Hay diversas razones para decantarse por un vestido de novia cerrado, comenzado por la formalidad y distinción que irradia este estilo de vestuario. Por ejemplo, pocos superarán la elegancia de un vestido de novia estilo princesa, confeccionado íntegramente en mikado, con cuello barco y manga tres cuatros. O difícil será equiparar también la prestancia de un diseño de silueta sirena, totalmente cubierto de encaje, con manga larga y un sentador cuello cisne.

Vestidos cerrados encontrarás en distintos cortes y en variedad de telas para satisfacer los gustos de las novias más exigentes. Eso sí, debes saber que la atención se centrará principalmente, en el escote, siendo los más elegidos, además del barco y el cisne, los cuellos halter, redondo, cuadrado e ilusión.

Para qué novias

Si eres de la idea de que mostrar ‘menos es más’, estos vestidos serán perfectos para ti. Una acertada elección, por lo demás, si intercambiarás anillos de oro en temporada de otoño-invierno y quieres cubrirte del frío sin perder el glamur. Los vestidos cerrados seducirán igualmente a las novias que tal vez no desean mostrar los brazos, la espalda o el escote. Si este es tu caso, encontrarás una amplia selección de modelos tan hermosos como los más escotados. Por ejemplo, diseños con la espalda cubierta en su totalidad, pero con bordados con efecto tatuaje, filas de botones o apliqués de pedrería, entre otros acabados. Y lo mismo ocurre con las mangas, pues que sean largas o francesas abre un amplio abanico de opciones. Desde delicadas mangas de encaje, para diseños románticos; hasta mangas abullonadas en tul plumeti, para vestidos de inspiración boho-chic. Mangas tipo poeta, en tanto, serán la fascinación de las novias vintage, especialmente si son de organza o chiffón.

Clave minimal

Por otra parte, los vestidos minimalistas pueden ser también cerrados y, de hecho, la mayoría de los diseños de esta tendencia se inclina por exhibir poca piel. Eso sí, no por eso dejan de ser sensuales y es el caso, por ejemplo, de los vestidos de corte sirena confeccionados íntegramente en crepé, con manga larga y cuello bote. ¡Un deleite a la vista! Ahora, si prefieres el estilo clásico, te encantarán los vestidos de línea A, en tejidos más pesados como piqué, tafetán u otomán. Algunos de ellos, lisos y otros con sutiles detalles como bolsillos o pedrería en los hombros, siempre acompañados de un escote sobrio.

Accesorios

Los vestidos cerrados son ideales para lucirlos con un peinado recogido y solamente un par de pendientes. Y es que no todos los escotes más cubiertos permiten usar collares o gargantillas, al menos, no el escote barco, ilusión, halter y cisne. Sin embargo, hay otros accesorios que podrás integrar al look nupcial. Por ejemplo, si eliges un vestido de escote cisne con mangas casquillo, una estupenda opción será complementar el outfit con unos delicados guantes. O si te gusta el efecto de doble look, podrás agregar un crop top para que el traje parezca aún más cerrado. Una buena idea, si te inclinarás por un vestido de novia sencillo, es acompañarlo por una pieza de encaje bordado con hilo metálico para darle un toque más sofisticado.

Recuerda que este estilo luce más con peinados de novia como moños o coletas, sobre todo si te decantarás por un escote alto como el halter. Y si acaso el intercambio de argollas de plata será en pleno invierno, siempre podrás optar por unos zapatos de terciopelo muy favorecedores para la estación.