No necesitan atravesar el mundo para disfrutar del mejor viaje de recién casados. Por lo tanto, si el vestido de novia, el banquete o los anillos de matrimonio los obligaron a ajustar el presupuesto, en el país vecino encontrarán un destino que lo tiene todo. Al menos, para parejas que buscan un lugar excitante, pero con espacios para dedicarse frases de amor. Si les atrae la naturaleza indómita, prepárense para disfrutar de una luna de miel muy especial en la selva amazónica peruana.

Coordenadas

Después de Brasil, Perú es el segundo país con más territorio de selva amazónica, comprendiendo un área de 782.880 km cuadrados al este de la Cordillera de los Andes. Ocupa el 62% del territorio peruano, pero solo acoge al 8% de los habitantes del país. Eso sí, en la selva amazónica coexisten los descendientes de más de 51 pueblos originarios y aún perviven varias comunidades consideradas aisladas. La Amazonía peruana corresponde a una extensión vegetal frondosa, húmeda y de altura, en la cual se halla la mayor cuota de biodiversidad y endemismos del mundo continental. Para viajar desde Chile a Perú solo necesitan un documento de identificación, ya sea cédula de identidad o pasaporte.

Ciudades principales

Iquitos

Es la ciudad continental más grande del mundo sin acceso vial, por lo que solo se puede acceder por aire o río. Está ubicada en medio de la selva, donde se juntan dos grandes ríos peruanos, el Marañón y el Ucayali, para tomar el nombre de Amazonas. A fines del siglo XIX, Iquitos tuvo una época dorada gracias a la fiebre del caucho, de la que aún quedan vestigios a través de ciertas construcciones. Además, la ciudad cuenta con varios atractivos como una catedral de estilo neogótico, un mercado de productos tradicionales, un museo sobre las tribus originarias y el Puerto de Belén. En este último, a orillas del Amazonas, la gente vive en casas sobre pilotes flotantes y se mueve navegando a través de barcas. Por otra parte, encontrarán también el complejo turístico Quistococha, construido en torno a una laguna y la Reserva de Pacaya Samiria, llamada “selva de los espejos”, por ser el bosque inundado más grande de la Amazonía.

Puerto Maldonado

Este pueblo húmedo, que se fundó en 1902, se localiza a unos 524 km de Cusco, lo que le da facilidades de acceso. Presenta uno de los ecosistemas más ricos de la región, encontrándose allí la Reserva Nacional Tambopata-Candamo, donde podrán admirar el ritual de la “collpa de guacamayos”. El Lago Sandoval, en tanto, es otro de los atractivos de Puerto Maldonado. Ideal para recorrer en canoa, mientras observan monos y nutrias gigantes, entre otros animales a su alrededor. La ciudad también tiene un mercado fronterizo y muchas de sus calles principales permanecen sin pavimentar, por lo que están llenas de baches de barro. Si estrenarán sus anillos de oro en la selva amazónica, sí o sí deben pasar por esta localidad.

Pucallpa

Pucallpa es la única ciudad del Amazonas que está unida a Lima por carretera asfaltada, a una distancia de 787 km. Se trata de una ciudad portuaria, en constante crecimiento, con una agitada vida nocturna alrededor de su Plaza de Armas. Entre otras actividades, podrán conocer la flora y fauna autóctona en el Parque Natural de Pucallpa y en el Parque Nacional del Manú, así como visitar la Laguna de Yarinacocha. ¿Qué encontrarán ahí? Además de apreciar delfines rosados, tendrán la opción de pescar, gozar de las playas en época seca y pasear en bote para descubrir los pueblos shipibos que bordean a este lago de agua dulce.

Cruceros

Por más extremo que sea el destino, no deben olvidar que están de luna de miel y, en ese sentido, una buena opción será explorar el Amazonas a bordo de un lujoso crucero con todas las comodidades. Entre ellas, alojamientos de primera clase, gastronomía gourmet, zonas de relax, jacuzzi, bar lounge en cubierta, mirador y más. En el fondo, todo lo necesario para relajarse, disfrutar y dedicarse unas frases bonitas de amor mientras admiran el paisaje. Todos los cruceros salen desde la ciudad de Iquitos y abarcan diversas rutas por la Amazonía. Se sorprenderán con la inmensidad de la selva peruana en un viaje perfecto para recién casados.

Gastronomía

Otro imperdible en su luna de miel será probar la comida típica de la selva amazónica… ¡si se atreven! Destacan, por ejemplo, especialidades locales como las hormigas gigantes o el suri, que es un gran gusano blanco. Ahora, si prefieren algo menos exótico, encontrarán platos como el Juane (pollo, arroz y verduras cocidas dentro de una hoja de árbol), el tacacho (puré de plátanos con carne de cerdo seca y chorizo) o el Purtumute (guiso a base de frijoles con mote). Asimismo, podrán deleitarse con excelentes pescados y, a la hora de brindar, podrán hacerlo con licores a base de plantas, raíces o cortezas. El Chuchuhuasi, por ejemplo, que toma el nombre de un árbol que crece en la selva, se fabrica con la corteza macerada en aguardiente y miel de abeja.

Estadía

Aunque la oferta es cada vez más variada, los turistas suelen hospedarse en lodges, que son cabañas rústicas construidas en medio de la selva y, por lo general, a orillas de un río. Estas instalaciones están integradas totalmente al entorno e intentan minimizar lo más posible el impacto medioambiental. No obstante, si prefieren algo más extremo, también encontrarán bungalows suspendidos de los árboles, donde podrán dormir bajo el cielo estrellado, rodeados de vegetación y animales nocturnos. Pasarán del estrés de elegir los adornos y la torta de matrimonio, a un estado de relajación e introspección máximas.

Deportes

Finalmente, la selva amazónica peruana también es un destino privilegiado para los amantes del turismo outdoor y la adrenalina. Y es que, estando en contacto directo con la naturaleza, son muchos los deportes que podrán practicar en su luna de miel. Entre ellos, canopy, kayak, trekking, pesca, rappel, canotaje, puenting y rafting. Lo mejor de todo es que contarán con guías nativos de la región y certificados en cada una de estas disciplinas.

Junto con el resto de la Amazonía, la selva peruana constituye uno de los grandes pulmones verdes del planeta, que sin duda vale la pena conocer. Por lo tanto, si acaban de intercambiar sus anillos de compromiso o, ya están en tierra derecha eligiendo sus adornos de matrimonio, les servirá mucho aprender de antemano todo lo que este lugar tiene para ofrecer.