Sin ir más lejos, en el desierto de Atacama de Chile hallarán un escenario idílico para estrenar sus anillos de matrimonio. Un lugar lleno de magia y misticismo, al que ya Pablo Neruda le dedicaba frases de amor hace más de setenta años en su poemario Canto General.

Además, si quieren recargar energías, tras varios meses concentrados en la decoración para matrimonio y el banquete, encontrarán allí todo para lograrlo. Desde senderos de trekking y paseos en bicicleta, hasta terapéuticas aguas termales.

Coordenadas

Como un oasis en medio del desierto emerge esta ciudad, entre las altas cumbres de la Cordillera de los Andes, en la provincia de El Loa, región de Antofagasta. Ubicado a 2400 metros, el clima en San Pedro de Atacama es templado y seco. Sin embargo, conviene saber que la temperatura disminuye a mayor altitud, por lo que deben ir preparados también para el frío.

Por qué celebrar ahí la luna de miel

Por segundo año consecutivo, San Pedro de Atacama ha sido elegido como el destino más romántico de Sudamérica por los World Travel Awards. Y es que no en vano son cada vez más las parejas que deciden celebrar su luna de miel en esta ciudad. Un lugar ideal para escapar de la rutina y perderse entre los bellos paisajes que ofrece, tanto en el día como en la noche. Asimismo, encontrarán diversidad de alojamientos, desde hoteles y lodges, hasta cabañas, hostales y campings. Si van por una agencia, seguro que el paquete de recién casados incluirá champaña a la habitación y masajes, entre otras atenciones románticas.

Gastronomía

San Pedro de Atacama es un encantador pueblo de adobe, con calles de tierra, donde además podrán deleitarse con una estupenda gastronomía. Se cocina en hornos solares y se usan ingredientes locales, para dar como resultado recetas que conjugan la gastronomía altiplánica con preparaciones sudamericanas. Destacan entre sus platos más populares el picante de conejo, la patasca o guiso nortino y la carne de llamo, además de la quinoa; ingrediente básico de la cocina de San Pedro.

Qué hacer en su luna de miel

1. Explorar el Valle de la Luna

Corresponde a una depresión rodeada de dunas desérticas y cerros con impresionantes crestas filosas, que se encuentra sobre la Cordillera de la Sal. Se ubica a 15 kilómetros de San Pedro de Atacama y se puede llegar en bicicleta o en vehículo. Allí podrán acceder a diversos tours guiados para explorar el lugar, destacando Las Tres Marías, el Anfiteatro y la Piedra del Coyote, entre sus formaciones rocosas más famosas. Además, si desean deleitarse con una vista privilegiada, no se pierdan el atardecer desde un mirador natural, donde podrán ver cómo el desierto va mutando de color.

2. Relajarse en los baños termales

Otra parada obligada en su luna de miel debe ser en las Termas de Puritama. Son unos pozones escalonados de aguas calientes sulfurosas y ricas en minerales, ideales para relajarse en un entorno natural rodeado de cardones e inmensos cactus milenarios.

Estas termas se encuentran a 30 kilómetros de San Pedro de Atacama, a más de 3.400 metros sobre el nivel del mar y cuentan con senderos de madera que comunican los pozones entre sí. La temperatura del agua varía entre los 25º a 30ºC en cualquier época del año, la cual posee propiedades curativas que ayudan al reumatismo y al estrés. Por cierto, un lugar de ensueño para visitar en pareja y desconectarse, especialmente a pocos días de haber partido su torta de matrimonio. Y es que seguro aún les quedará cansancio de todo lo que fue la ceremonia y la fiesta.

3. Conocer los Geisers del Tatio

Si elegirán San Pedro para celebrar su postura de anillos de oro, otro imperdible es visitar los Geisers del Tatio. A unos 80 kilómetros de San Pedro se localizan estas impresionantes columnas de vapor que brotan desde las profundidades de la tierra. El lugar se encuentra a 4.200 metros de altura, convirtiéndose en un espectáculo único en todo el mundo. Eso sí, se recomienda ir en tour y no por cuenta propia, debido a las complejidades que pueden hallar en el camino. Además, la mejor hora para llegar es por la madrugada, ya que las fumarolas logran su mayor esplendor entre las 6 y 7 AM. Si lo hacen, aprovechen su paseo matutino para ver como salen de su escondite vizcachas, vicuñas, ñandúes y otras aves nativas.

4. Visitar pueblos andinos

Al sur, a 38 kilómetros de San Pedro de Atacama, se encuentran los pueblos Toconao, Socaire y Camar, donde podrán aprender un poco más sobre cómo viven los locales en el inhóspito desierto. Asimismo, podrán comprar artesanía y tejidos tradicionales de lanas de ovinos y camélidos. Río Grande y Machuca, en tanto, son otros pequeños pueblos atacameños que se encuentran conectados a través de una quebrada que bordea el río Machuca y que conecta con el río Grande. Pueden tomar un tour que los lleve a ambos poblados.

5. Practicar astroturismo

El desierto de Atacama es uno de los mejores lugares del mundo para observar las estrellas y practicar astroturismo. Por eso, hay muchas formas en que podrán desarrollar esta actividad que, por lo demás, es ideal para parejas de recién casados. Por ejemplo, pueden hacer una excursión nocturna para observar el cielo con telescopios.

Ahora, si buscan una instancia para estar a solas y regalonearse con frases bonitas de amor, lo más indicado será alojarse en una zona de campamento. Encontrarán diversas opciones, algunos más equipados que otros, pero todos emplazados en entornos maravillosos.

6. Fotografiar el Salar de Tara

El Salar de Tara se encuentra cerca de la frontera que comparten Chile, Argentina y Bolivia, y es uno de los lugares que sí o sí deben conocer en su ruta por el desierto. Bajo el salar hay un lago oculto por una gruesa y rugosa costra de sal, lo que crea mágicos reflejos del cielo en un paisaje que se extiende por 3000 kilómetros. Aprovechen de tomar muchas fotos a las formaciones rocosas, como a los Monjes de la Pacana y jueguen con las ilusiones ópticas que se producen en el lugar.

Además, preparen el lente para retratar flamencos, vicuñas, zorros culpeo, cuy de la puna, gaviotas andinas, chorlos de la puna y patos jergón, entre otras especies que circundan el lugar. El Salar de Tara se encuentra a una hora y media de San Pedro de Atacama y, si estudian el camino, podrán llegar por su propia cuenta en vehículo.

7. Bañarse en Laguna Cejar

Finalmente, a 20 kilómetros de la ciudad se sitúa la Laguna Cejar, característica por el calipso intenso de sus aguas y porque sus sales permiten que los cuerpos floten sin esfuerzo alguno. Ello, pues la carga de la sal es mayor que el peso de una persona. Ofrece un paisaje imponente en medio de volcanes, a lo que se suman los flamencos que llegan hasta allí para alimentarse. Se aconseja visitar la Laguna Cejar durante la tarde y terminar con la impresionante puesta de sol en la Laguna Tebinquinche, que es un espejo de sal a 9 kilómetros de San Pedro de Atacama. Si desean alzar sus copas de novios mientras disfrutan del atardecer, encontrarán excursiones que incluyen un picoteo y hasta brindis con pisco sour. ¿Qué mejor?

Tal como personalizaron el anillo de compromiso con una frase de amor corta que los identificaba, lo mismo pueden hacer con la luna de miel. Y es que, al ser tantas las opciones de lugares por conocer y actividades por realizar, lo ideal es que sean ustedes mismos quienes vayan armando el itinerario. ¿Lo mejor de todo? Que en San Pedro de Atacama podrán mezclar tours guiados con salidas independientes.