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Matrimonios

Qué hacer si no quieren invitar a un miembro de la familia al matrimonio

Si bien, no tienen por qué invitar a la parentela completa, ya que es su fiesta y ustedes deciden quién va, aquí les contamos cómo salir del paso de la manera más airosa posible y sin quedar mal. ¡Tomen nota!

Seguro que es una de las situaciones más comunes con la que se enfrentan los novios. Y es que si bien, casarse está lleno de protocolos, desde bendecir los anillos de matrimonio hasta partir la torta, hay algunas cosas en las quizás no querrán transar. Una de ellas, invitar a un miembro de la familia que no es de su agrado. Y es que, así como la novia decide qué peinados de novia llevará ese día o entre los dos eligen qué frases cristianas de amor incluirán en sus votos, nadie tendría por qué entrometerse en su lista de invitados.

Por lo tanto, ya sea si un familiar les cae mal, arrastra con ustedes un problema de antaño, es conflictivo, “caído al litro” o, simplemente, porque no tienen una relación como para invitarlo, les contamos algunas tips de cómo hacer para no invitarlo sin quedar mal parados.

Apelar al presupuesto

A la hora de armar la lista de invitados, lo primero que deben considerar es el presupuesto del que disponen para los preparativos, incluyendo los anillos de oro, arriendo del local, el banquete y los arreglos para matrimonio, entre muchas cosas más. Obviamente, tienen que dar prioridad a los familiares más cercanos como padres, hermanos, abuelos, tíos, etcétera. Por lo tanto, si dentro de ese grupo hay un pariente que no quieren que asista, pueden apelar a este recurso para no quedar mal. Al fin y al cabo, no es raro que las parejas tengan que elegir a ciertas personas por sobre otras por razones económicas. ¡Es la excusa perfecta!

No dar pie a confusiones

¡Ojo aquí! Asegúrense de que los dos tengan claro a la o las personas que no van a invitar, pues deben traspasar esta información desde el inicio, sin enredarse o titubear. La idea es hacerles saber a estas personas lo más pronto, ya que tampoco querrán que la prima X se entusiasme probándose vestidos de fiesta 2019 o que el tío esté pensando en qué regalo les va a enviar. ¿Cómo comunicarles la noticia? Más allá de no enviar el parte, que habla por sí solo, pueden recurrir a un intermediario, por ejemplo, a sus padres, para dar las explicaciones del caso. El objetivo es transmitir que se trata de boda íntima, en la que solo estarán presentes los amigos y familiares más cercanos.

Boda sin niños

Ya que los matrimonios duran largas jornadas, especialmente los de noche, no todos los niños se divierten tanto tiempo y suele pasar que se quedan dormidos sobre las mesas. Por lo tanto, si no quieren exponer a sus sobrinos o primos chicos a esto y, de paso, desean ahorrar dinero, deben ser transparentes al enviar el parte de matrimonio. Hay parejas que en la invitación escriben “señor y señora X”. O bien, otros que directamente agregan al parte: “Boda sin niños”. Tal vez, a más de algún familiar no le gustará o se ofenderá con la idea de que sus hijos pequeños no sean invitados. Sin embargo, también habrá otros que se los agradecerán. Deben mantenerse firmes y, ante las dudas o críticas, explicar que se trata de una boda para adultos. Finalmente, la decisión la toman los novios para mejor y nunca por capricho.

Ayuda paternal

También hay parejas jóvenes que reciben la ayuda de sus padres para armar el matrimonio, quienes les aportan dinero para financiar la fiesta o la luna de miel, dependiendo del caso. Por consiguiente, aquí tienen otra excusa para salir del paso y, por ejemplo, si no quieren invitar a un pariente lejano, háganle saber que el presupuesto del matrimonio lamentablemente no depende de ustedes. Ahora, si sus papás quieren incluir a un familiar en particular, como a un tío que para ellos es importante, pero que ustedes no ven hace mil años, en ese caso deberían ceder en respuesta a su generosidad.

Devuelta de mano

Y qué mejor justificación para excluir a alguien que apelar a que esa persona tampoco los invitó a su matrimonio. Por esta razón, si una prima hace poco intercambió unos preciosos anillos de oro blanco que publicó en todas sus redes sociales, entonces no tendría por qué sorprenderse ni molestarse si ustedes le devuelven la mano, dejándola fuera de su lista. Punto.

¡Vieron que no es tan difícil! No se sientan comprometidos a invitar a un familiar que no quieren y tampoco se dejen presionar. Disfruten haciendo la lista, tanto como eligiendo la decoración para matrimonio que tienen en mente. ¿Y si les llega algún mal comentario o reproche? ¡Qué no les importe! Están demasiado felices por dar este paso y ansiosos por lucir el vestido de novia hippie chic elegido y el traje de novio que ya está guardado en el armario. ¡Que nada les arruine el momento!