Sicarú Tocados Novia

Aunque la búsqueda de vestidos de novia acapara gran parte de la atención, tanto como elegir los anillos de matrimonio soñados, lo cierto es que las personas que los acompañarán ese día son finalmente lo más importante. Desde los testigos y padrinos hasta los pajes, si deciden tenerlos, quienes serán los encargados de portar las arras y anillos de oro, entre otras labores. Aquí les contamos todo sobre estas personitas tan especiales.

¿Cuál es su rol?

Cristian Acosta

Los pajes son los niños que ofician como acompañantes y ayudantes de los novios en la ceremonia religiosa. Y es que además de secundarlos en el camino al altar de ida y vuelta, son ellos quienes portan las argollas, las arras, las ofrendas y/o cualquier otro elemento necesario para el rito nupcial.

Al ser parte del cortejo, deben ubicarse entre los primeros asientos de la iglesia (acompañados de cerca por sus padres), lo que facilita su participación en los distintos momentos de la ceremonia, por ejemplo, cuando el sacerdote les solicite una ofrenda.

Por otra parte, en la entrada a la iglesia serán los pajes quienes ayuden a la contrayente; por ejemplo, si lucirá un vestido de novia estilo princesa con velo o cola larga, mientras que a la salida serán ellos los encargados de ir abriendo el camino a los recién casados, arrojando pétalos de rosas que llevarán en pequeños canastitos.

¿Quiénes son?

Miguel Monje PH

El grupo de pajes se suele elegir, si no tienen hijos, entre sus hermanos pequeños, sobrinos o ahijados, aunque también los retoños de sus mejores amigos o parientes cercanos son buenos candidatos.

Se recomienda que sean más de dos y menos de seis niños para evitar desorden, aunque cada pareja es libre de elegir el número de pajes que estime conveniente. Asimismo, lo ideal es que tengan más de tres y hasta aproximadamente ocho años, ya que mientras más pequeños, más fácil se distraen o se aburren. Incluso, puede ocurrir que alguno más tímido, al verse en el centro de las miradas y sin su madre al lado, rompa en llanto y termine arruinando el momento de la declaración de votos con esas frases bonitas de amor que practicaron tantas veces.

¿Qué hacer en estos casos? Más vale prevenir que curar, así que es fundamental ensayar previamente con los pajes, para que así ellos también se sientan más seguros y entiendan mejor su labor. Por otra parte, lo ideal es que sea un número par, de modo que vayan apoyándose de dos en dos y se repartan así también las tareas; que dos carguen los anillos, otros dos las arras, etcétera.

¿Cómo se deben vestir?

Zúñiga Fotografías

El vestuario oficial o el que más se acostumbra, es que las niñas usen delicados vestidos blancos o en tonos pasteles, mientras que a los niños se les viste con pantalón corto y camisa para su mayor comodidad. Todos iguales. Y sobre eso, personalizar con ciertos toques de acuerdo a cada enlace en particular.

Al formar parte del cortejo su vestimenta debe encajar con el estilo del matrimonio, ya sea vintage, rústico o moderno, aunque generalmente basta con que armonice con el color de los trajes de las damas de honor o con el tono de las flores del ramo de novia, entre otros detalles.

O sea, si se han decantado por una decoración de matrimonio campestre, pueden elegir boinas rústicas para los niños y peinados con trenzas y pelo suelto y coronas de flores para las niñas, haciendo así una reminiscencia a lo natural.

Lo más importante; procurar que ante todo se sientan cómodos y contentos con su vestimenta.

¿De dónde viene la tradición?

Freddy Lizama Fotografías

Fue en la Edad Media donde surgió la tradición de los pajes. Y es que debido al peso de los vestidos que se usaban en esa época, las princesas necesitaban ayuda para entrar al altar, la cual corría por parte de los más pequeños del clan familiar. Corresponde a un rito que ha logrado subsistir hasta el día de hoy y, aunque no es parte obligada del protocolo de matrimonio, sí hay muchas parejas que deciden vivir esta maravillosa experiencia.

Los niños representan la inocencia, la ilusión y el futuro, por lo tanto, más allá de alguna travesura que los haga salir de libreto, sin duda que la presencia de pajes en un matrimonio únicamente le aportará magia y felicidad.

Y aunque sus labores son casi siempre las mismas, también hay veces que les toca entregar los encintados de matrimonio y otras en que les asignan distintos carteles, ya sea con frases de amor para amenizar la espera, con mensajes prácticos como “por favor apagar celulares” o avisando la llegada de los novios con textos como “¡ahí viene la novia!”, entre muchos más.