Si ya tienen lista la decoración para matrimonio e, incluso, las frases de amor que pronunciarán en los votos, entonces es tiempo de que comiences a preocuparte de tu imagen.

Lo importante es no llegar tarde, ni dejar ningún detalle al azar, por lo que tendrás que familiarizarte con ciertas rutinas de cuidados estéticos. Y es que al igual que la novia, seguro querrás lucir radiante de pies a cabeza en su intercambio de anillos de matrimonio. Apunta estos consejos si no sabes por dónde empezar.

Prepara la piel

Necesitarás tiempo para reparar tu cutis y llegar al gran día con un rostro libre de impurezas. Por lo tanto, comienza al menos con un mes de anticipación a usar una crema humectante con protector solar todos los días.

E, idealmente, aplica antes un sérum, ya que este producto actúa directamente en las capas profundas de la piel, regenerando células. Para la noche, en tanto, procura usar una crema hidratante reafirmante.

Combate las ojeras

Si la organización del matrimonio te tiene agobiado y no estás durmiendo lo suficiente, entonces debes evitar que las ojeras se instalen permanentemente en tu semblante. Para eso, hay varios trucos a los que podrás acceder, como aplicarte en la zona cubos de hielo envueltos en un paño, durante 15 minutos o ponerte en las bolsas un algodón humedecido en una infusión de manzanillas.

No obstante, si prefieres algo menos casero, entonces ve a la farmacia y compra un contorno de ojos en gel, que descongestionará la zona y la iluminará. Debes aplicarte el producto en la mañana y en noche.

Cuida tu sonrisa

Además de mantener una correcta higiene bucal, aprovecha la cuenta regresiva a tu postura de anillos de oro para hacerle una visita a tu dentista. Tal vez sea el periodo preciso para someterte a una limpieza o a un blanqueamiento dental.

Como ya sabes, serás protagonistas de importantes momentos y numerosas fotos, por lo que querrás lucir impecable, especialmente en lo que respecta a tu sonrisa. Ojo que también puedes contribuir evitando el cigarro, el té y el café.

Prueba el vestuario

Al igual que la novia, el hombre también debe contemplar las pruebas de vestuario, por lo que no bastará simplemente con comprar el traje. La cantidad de citas dependerá exclusivamente de los arreglos o ajustes que se le hagan al vestuario, pero al menos una o dos veces tendrás que acudir a la boutiquet o reunirte con tu sastre particular.

Por otro lado, cuando te toque ir a la prueba, procura llevar también tus complementos, desde los calcetines y zapatos, hasta la corbata, las colleras y el botonier. Ello, pues será la única forma de evaluar el look en su conjunto.

Recorta el pelo

Ya cuando cada vez falte menos para intercambiar sus votos con frases bonitas de amor personalizadas, tendrás que acudir a una barbería a recortarte el cabello. Asimismo, tendrás que definir si quieres dejarte barba, bigote o patillas. O mejor, optar por un afeitado perfecto.

Arregla las cejas

Aunque te parezca extraño, los hombres también necesitan arreglarse las cejas y sobre todo con miras a un día tan importante. Por lo tanto, ya que lo ideal es que lo haga un profesional, encontrarás muchas barberías que ofrecen los servicios de perfilado y depilación de cejas, así como depilado de nariz, orejas y pómulos, entre otros tratamientos. Quedarás muy conforme con los resultados.

Hazte la manicure

¡Sí! También hay manicure masculina y, de hecho, es muy recomendada, ya que gran parte de las fotos irá directo a tus manos exhibiendo la flamante argolla de plata. Este servicio generalmente incluye limado de uñas, corrección de cutículas, masaje hidratante de manos y abrillantador de uñas. Ahora, ya que estarás ahí mismo, aprovecha de someterte igualmente a una pedicure. Esta última, la agradecerás especialmente durante la luna de miel.

Prepara un kit

Finalmente, prepara un kit de emergencia uno o dos días antes del matrimonio, el que te ayudará a sortear cualquier obstáculo. Y es que entre los saludos, los abrazos, las fotos, el brindis con sus copas de novios, la comida y el baile, seguro necesitarás recurrir al menos a un par de los elementos que guardes en el kit. Entre ellos, perfume, desodorante invisible, camisa de repuesto, hilo y aguja, gel para peinar, cepillo y pasta de dientes, toallitas húmedas, pastilla para el dolor de cabeza o acidez, lustrador de zapatos, parche curita y pañuelos desechables. Pueden ser todos o solo aquellos que te parezcan indispensables; eso sí, tendrás que elegir a un amigo cercano para que se haga cargo de llevar el kit.

Así como la mujer impacta con su vestido de novia, el hombre hace lo propio enfundado en el traje escogido. Eso sí, ahora sabes que la preparación va más allá del vestuario, por lo que estarás cubierto con el kit, por ejemplo, si te cae torta de matrimonio en la camisa.