ChrisP Photography

Tras declarar los votos nupciales con frases de amor y estrenar por fin los anillos de matrimonio, uno de los momentos más esperados por los recién casados es la luna de miel.

Sin embargo, ya sea por presupuesto, trabajo o razones de tiempo, no para todos es posible vivirla de inmediato. ¿Qué hacer para compensar este vacío? Aquí les proponemos algunas ideas para que alcen nuevamente sus copas de novios y disfruten de igual modo esta primera semana como matrimonio.

1. Amoblar el hogar

Emanuel Fernandoy

Una excelente alternativa, además de útil, es aprovechar esos primeros días de casados para amoblar relajadamente el nuevo hogar, disfrutando de cada proceso. Desde abrir los regalos de matrimonio y elegir la decoración, hasta salir a comprar los artículos que necesitan y acomodarlos en cada espacio. De verdad, se divertirán mucho arreglando su casa y más si coronan cada jornada de trabajo, por ejemplo, con una cena íntima en un lugar diferente.

2. Inscribirse en un curso

Flamencovy

Despertar nuevos intereses siempre es positivo para una pareja, especialmente tras intercambiar sus anillos de oro, así que evalúen la opción de tomar un curso juntos, ya sean clases de tango, un taller de cocina y coctelería o un curso de fotografía. Además de aprender una disciplina que podrán poner en práctica, esta iniciativa les servirá para distraerse, reírse y conectarse aún más como matrimonio.

3. Vivir una experiencia extrema

Magical Tour

Ya que por ahora no habrá viaje de amor, pueden inmortalizar sus primeros días como marido y mujer realizando una experiencia extrema que recordarán de por vida. Así, de paso, se liberarán de todo el estrés que significó la preparación de la boda, desde elegir fecha y lugar, hasta el diseño ideal de la torta de matrimonio. Entre otras ideas adrenalínicas, pueden saltar en bungee, pasear en globo aerostático o disfrutar de un vuelo en parapente.

4. Una escapada romántica

La Negrita Photography

Otra manera de sustituir la luna de miel, es planeando una escapada exprés a un lugar romántico al que nunca hayan ido. Arrienden, por ejemplo, un refugio en Farellones, un domo en el Cajón del Maipo o una cabaña rodeada de bosques en Isla Negra. Aunque sea por un fin de semana, disfrutarán mucho de este momento a solas donde fluirán los regaloneos y frases bonitas de amor; más todavía, en un entorno tan privilegiado. Eso sí, apaguen sus celulares para que nadie los moleste.

5. Noches de bohemia

La Negrita Photography

Ya que en el matrimonio probablemente no compartieron mucho con sus invitados, más allá de posar para las fotos y entregar el encintado de matrimonio, aprovechen estos días post boda para ponerse al día con sus amigos más cercanos. Seguro tendrán mucho que conversar, así que organicen comidas en casa e, incluso, salidas a bailar como en los viejos tiempos. Verán que después de tanta presión, unas veladas de camaradería y bohemia es todo lo que necesitan para reactivar energías.

6. Salida al casino

David R. Lobo Fotografía

¿Y qué tal celebrar el inicio de su vida marital con una noche de casino? Además de apostar en las mesas y probar suerte en las máquinas de azar, podrán disfrutar de shows de variedades, cenas exclusivas, deliciosos tragos y otros espectáculos en vivo. ¡Puro glamur! Incluso, podrían alojar ahí mismo en el hotel del casino y aprovechar otros servicios como la piscina temporada.

7. Full relax

Noi Hotel Vitacura

Una última opción, si desean pasar un día completamente relajados, es optar por un spa, idealmente donde les ofrezcan algún paquete especial para parejas de recién casados. Según el programa que escojan, podrán acceder a masajes, exfoliación corporal, baños termales, jacuzzi, sesiones de reiki y fangoterapia, entre otros placeres que los dejarán como nuevos. Todo ello, sumado a champán, chocolates y rosas, como aperitivo para comenzar la jornada.

¿Qué idea les gustó más? Sea cual sea la que elijan, vayan desde ahora programando la agenda, y rescatando sus mejores trajes y vestidos de fiesta para seguir la celebración. Después de todo, se acaban de poner las argollas de plata y, por mucho que no haya luna de miel, las razones para festejar el amor son infinitas.