Sientes que tienes todo bajo control, que no se te va ningún detalle y, por supuesto, nadie sabe más que tú en cuanto a la decoración para matrimonio que tienes en mente, la música de la ceremonia y claro, tu vestido de novia. Incluso, hasta la torta de matrimonio prefieres diseñarla tú que un pastelero. Pero, ¿no sientes que últimamente tomas demasiadas decisiones? Lo mejor es bajar un poco el ritmo para que el estrés y la ansiedad no te afecten y puedas pensar con claridad.

Te invitamos a tomar nota de las peores decisiones que puede tomar una novia en la organización del matrimonio para que no caigas en los mismos errores.

1. Obsesionarse con una idea

Toda la vida has soñado con un tipo de matrimonio ideal para ti, pero muchas veces, por diferentes motivos, la idea de evento que tienes no puede ser llevada a cabo al 100%. Durante la organización de tu matrimonio, evita obsesionarte con una sola idea. Quizás quieres realizar a toda costa lo que tienes en mente y sueñas con los más rebuscados arreglos para matrimonios; pero esto te está haciendo perder el tiempo y paciencia que necesitas en esta etapa de tu vida. Mantén tu mente abierta a ciertas alternativas y opiniones, de esta manera ahorrarás tiempo y no estarás estresada.

2. No delegar

Crees que nadie puede hacer mejor que tú todo lo relacionado al matrimonio porque eres la novia y sabes lo que quieres. Pero recuerda que no solo está el tema de la organización del matrimonio, sino que debes preocuparte de ti, de estar bien, comer saludable, hacer ejercicio y descansar para que el día en que camines al altar en tu vestido de novia de encaje o el que desees para el gran día te sientas increíble. Confía y delega, recuerda que el matrimonio es un proyecto de a dos y seguro que tu futuro novio está igual o más interesado en cada aspecto de la planificación de ese día. Trabajen en conjunto.

Además, lo más probables es que tengas a una persona de confianza a la que le puedes encargar algunos temas, como que vaya a recoger las flores o te ayude a escoger el coro para la ceremonia, vestir a los pajes o comprar el cotillón. No delegar es un error en la organización de tu matrimonio; obviamente no podrás hacer todas las tareas bien.

3. Cambiar de opinión

Si ya has tomado algunas decisiones respecto al menú, adornos para matrimonios, iluminación, entre otros, entonces deja de buscar ideas y siéntete segura con la decisión que has tomado. Si luego de haber escogido ciertos puntos sigues curioseando ideas, lo más probable es que encuentres otra que te gusta, y el objetivo de una organización es justamente tener todo listo con tiempo. Si cambias de opinión muy seguido, puedes atrasar todo.

4. Pensar siempre en el presupuesto

Luego de mucho esfuerzo, cuentas con un presupuesto fijo y ordenado para los gastos de tu matrimonio; has reducido costos y hasta encontraste argollas de matrimonio baratas; sin embargo, lo más probable es que tengas que ceder en algunos puntos más de lo que imaginabas.

Lo mejor es que te hagas la idea de que pueden surgir gastos inesperados, pero necesarios para que todo resulte perfecto. Fíjate un presupuesto determinado y en él, incorpora un ítem de "extras", en caso que tengas una compra de última hora. Y siempre ten mente que, por mucho esfuerzo que hagas, tu cálculo inicial irá variando, así no te sentirás tan agobiada en plena organización de tu matrimonio.

5. Querer agradar a todos

Este es un día especial para ti y tu novio. Si intentas darle el gusto a familiares y amigos, ya sea en la música, comida, mesas o hasta decoración, ¡olvídalo! Te volverás loca y dejarás de lado tus prioridades y las de tu novio, que son las más importantes.

6. Faltar a las pruebas de vestido

No faltes a ninguna prueba de tu vestido, porque en cada una puede haber alguna variación importante que hacer. No te relajes y no dejes las pruebas para último minuto. Ésta debe ser una de tus prioridades en la organización del matrimonio.

Pide consejos a alguna amiga experta respecto a la elección de tu peinado de novia para no tomar sola todas las decisiones, así también, apóyate en tu pareja para resolver, por ejemplo, qué centros de mesa para matrimonios quedarán mejor con la mantelería, o qué flores decorarán la Iglesia, porque al fin y al cabo, lo único que debe ser secreto es tu vestido.