Tanto como el intercambio de anillos de matrimonio o la declaración de votos con frases de amor de autoría propia, la marcha nupcial es de los momentos más emocionantes e, incluso, puede arrancarles alguna lágrima.

Y es que además de inaugurar la ceremonia, devela finalmente el vestido de novia y termina con el encuentro entre ambos prometidos, que seguro sellarán con un tierno beso. ¿Cómo inmortalizar este trayecto con las mejores fotos? Revisen a continuación las claves para lograrlo.

Reconocer el lugar

El camino hacia el altar es uno de los momentos trascendentales de la ceremonia y, por lo tanto, el fotógrafo necesita encontrarse familiarizado con el mismo.

Tanto si el enlace se realizará en una gran iglesia, en una pequeña capilla, en una parcela o en un salón, es importante que el profesional haga una visita previa al lugar para observar las dimensiones, luces, ángulos y otros datos que le puedan servir. Esto, considerando que en el día de la boda el recinto estará ambientado con arreglos para matrimonio y rodeado de gente, lo que sin duda dificultará la tarea.

¡Ojo! Si quieren estar seguros de que el fotógrafo que contratarán será el mejor, pídanle ver portafolios de otros matrimonios y fíjense particularmente en cómo retrata este momento.

El cortejo nupcial

Aunque toda la atención se la lleva la novia, lo cierto es que el camino al altar es bastante más que eso.

De hecho, si deciden que los escolte un cortejo nupcial completo, es probable que incluso tengan que ensayar previamente, pues el orden debe respetarse según un protocolo. Bajo el modelo tradicional, los padrinos y testigos serán los primeros en hacer ingreso, para luego ubicarse de pie frente a sus asientos.

En seguida, la madre de la novia con el padre del novio, caminarán por el pasillo hacia sus puestos; mientras que los siguientes en desfilar serán el novio con su madre. Ambos se ubicarán a esperar en el costado derecho del altar.

Entonces, llegará el turno de las damas de honor y best men, seguidos por los pajes y niñas de las flores, quienes portarán los anillos de oro e irán arrojando pétalos.

Corte que culminará con la flamante entrada de la novia junto a su padre o madre, quien le entregará a su hija al novio y le ofrecerá su brazo a la madre de este último, para acompañarla a su asiento, y luego dirigirse al suyo.

Así, al menos, funciona un cortejo clásico y, de hecho, representa una ardua tarea para el fotógrafo, considerando a las diversas personas que tendrá que capturar. Por eso, en algunos casos conviene reducir el presupuesto para otros ítems, por ejemplo, prescindir de los encintados de matrimonio, pero asegurarse con dos fotógrafos.

Y es que lo ideal es inmortalizar no solo las caminatas, sino también las expresiones, partiendo por la emoción del novio en tanto vea entrar a su prometida.

Personalizar el camino

Por otro lado, si no les convence la tradicional marcha de Felix Mendelssohn, hoy es posible personalizar el camino al altar con la música que ustedes prefieran, mientras sea adecuada.

Y de igual forma, si desean darle un toque único a su entrada nupcial, pueden decorar el camino con diversos elementos, tanto si el altar se encuentra al interior como exterior. Entre ellos, faroles, velas, pétalos de rosas, botes de vidrio con flores, antorchas, pequeñas macetas e, incluso, pueden montar una alfombra personalizada con sus nombres o la fecha del enlace. Sea cual sea la opción que escojan, ¡las fotos quedarán fabulosas!

Tips para los novios

El camino hacia el altar representa un acto muy significativo, pues ingresan solteros y lo recorren de vuelta, ya siendo un feliz matrimonio. Por eso, es importante que las fotos queden impecables, para lo cual ustedes también podrán contribuir. ¿De qué manera?

Lo primero es reconocer el lugar y especialmente en el caso de la novia, asegurarse de que no tendrá problemas con la cola de su vestido de novia estilo princesa. El novio, por su parte, puede fijarse en el suelo y comprobar que sus zapatos sean aptos para no resbalarse.

Por otro lado, es conveniente que ensayen la caminata con la música elegida e, incluso, que practiquen la expresión que llevarán en su rostro. ¿Mirarán hacia el frente? ¿A los invitados? ¿Esbozarán una sonrisa? ¿Caminarán serios? Todos esos datos, si los resuelven antes del gran día, definitivamente serán un aporte para que las fotos resulten aún más bonitas.

Dato para los invitados

Para que las fotos camino al altar queden perfectas, lo ideal es que sus invitados no entorpezcan la labor del fotógrafo y, por lo tanto, que se abstengan de fotografiar o grabar ellos mismos con sus teléfonos celulares.

Para eso, la mejor opción será instalar, a la entrada de la iglesia, una pizarra con un texto en el que se solicite apagar el móvil. Pueden incluir una frase de amor corta si quieren, para darle un toque menos duro, como, por ejemplo, “apaga el teléfono y disfruta de esta unión”.

Con todos estos tips, seguro conseguirán unas fotos de antología de la caminata hacia el altar. Eso sí, procuren que el fotógrafo también se centre en los detalles más pequeños, por ejemplo, en la decoración para matrimonio e, incluso, que no deje pasar la bandeja donde cargarán sus argollas de plata recién estrenadas.