El temido efecto rebote es solo una de las consecuencias de seguir una dieta rígida. Y es que, si te matas de hambre, andarás de mal genio probándote el vestido de novia y no tendrás energía para ir a mirar encintados de matrimonio o elegir frases de amor para incorporar en los partes.

Por lo tanto, lo mejor es decantarte por un régimen alimenticio saludable que, por lo demás, no solo te servirá para el matrimonio, sino que en la vida en general. Revisa estos datos que podrás tomar como una guía.

La comida más importante del día

Comienza el día con un desayuno completo y nutritivo. De este modo, además de activar el metabolismo, te mantendrás con energía durante toda la mañana.

Ya que es la comida más importante del día, tómate el tiempo para desayunar tranquila y sentada. ¿Qué incorporar? Los especialistas recomiendan intercalar entre hidratos de carbono (cereales integrales, pan), proteínas (huevos, queso fresco), vitaminas (fruta) y minerales (frutos secos). Además, privilegia el té por sobre el café y, en lo posible, evita el azúcar o los edulcorantes.

Incorpora un snack saludable

En vez de tentarte con algo dulce o salado que encuentres en tu lugar de trabajo, lo ideal es que tú misma prepares un snack para llevar y comerlo a media mañana. Puede ser, por ejemplo, una manzana, un yogur con frutos rojos y semillas, cien gramos de uvas, diez almendras o diez palitos de zanahoria, entre otras opciones.

Un almuerzo balanceado

Lo ideal es llegar al almuerzo sin demasiada hambre y de ahí la importancia del snack a media mañana. El consejo es que busques recetas saludables y vayas creando tu propio menú variado para la semana, de modo que el almuerzo no se torne monótono.

Para que un plato sea equilibrado, debe incluir 50% de frutas o verduras, 25% de proteínas y 25% de hidratos de carbono. Es decir, puedes armar un almuerzo con tomate, pollo a la plancha y arroz. O un plato de espaguetis con espárragos y carne molida. La clave está en saber combinar, pero sin duda lo conseguirás con un poco de práctica.

Recuerda que debes empezar tu dieta saludable varios meses antes de la postura de argollas de plata, para que ya sea un hábito adquirido y en vez de sufrir por dietas, disfrutes con todas las opciones que te da una alimentación saludable.

Una merienda pequeña, pero necesaria

A eso de las 16.00 horas, vuelve a consumir un snack saludable, como un puñado de frutos secos o, si prefieres, ingiere algún batido de frutas o verduras. Encontrarás batidos con todo tipo de propiedades.

No obstante, si tu objetivo es combatir la hinchazón y/o limpiar tu organismo, prefiere siempre los de color verde. Por ejemplo, uno de kiwi, espinaca y lechuga; o un smooth de pepino, perejil y limón, entre otras combinaciones.

Ahora, si estás un poco agobiada entre los arreglos de matrimonio, el banquete y los souvenirs, renueva energías con un exquisito batido reactivante de betarraga, chía, frutillas y yogur griego.

¿Eres de once o cena?

Cualquiera sea tu costumbre, lo importante es que tu última comida no pase más allá de las 20.00 horas, para procurar así una correcta digestión. Si eliges la once, no es necesario que elimines por completo el pan, pero sí que cuides las cantidades. Dentro de una dieta saludable, la porción recomendada para un adulto promedio son dos porciones de pan al día; equivaliendo una ración a ½ marraqueta, 1 ½ de pan pita o 2 rebanadas de pan molde. Para acompañarlo, prefiere agregados bajos en azúcar y grasas, como quesos frescos, huevo revuelto, mermelada sin azúcar, pechuga de pavo o palta.

Si prefieres cenar, en cambio, inclínate por comidas ligeras y alimentos a la plancha, hervidos o al vapor, para que la digestión nocturna no se haga lenta ni pesada. Se aconseja incluir verduras y proteínas, evitando consumir carbohidratos y frutas en la noche. Para el verano, por ejemplo, puedes cenar una ensalada de brócoli con pescado, pollo o pavo y un huevo cocido. O, si te encuentras en pleno invierno, una buena opción sería un budín de verduras o una crema de zapallo y zanahoria.

10 tips saludables

  • 1. Toma entre 2 a 2.5 litros de agua al día.
  • 2. Evita el alcohol y las bebidas gaseosas.
  • 3. No te saltes ninguna comida, pero procura reducir las porciones.
  • 4. Come lento y mastica pausadamente cada alimento.
  • 5. Reduce la ingesta de grasas y frituras.
  • 6. Disminuye el consumo de azúcar y edulcorantes.
  • 7. Limita la cantidad de sal o reemplázala por especias.
  • 8. Ingiere infusiones de hierbas para depurar tu organismo.
  • 9. Incorpora semillas y cereales a tu dieta.
  • 10. Adereza las comidas con aceite virgen de oliva y limón.

Aparte de todos estos tips, recuerda dormir al menos siete horas diarias y hacer ejercicio unas tres veces por semana, a un ritmo moderado. Así llegarás saludable y con energía a tu postura de anillos de matrimonio, y preocupados solo en disfrutar de ese momento con tu pareja y seres queridos y no de cuántos kilos bajar para que el vestido de novia entre o no. Recuerda que, si te sientes segura y cómoda con tu elección, irradiarás felicidad.