Silver Anima
Silver Anima

Independiente de si los padrinos u otro invitado pedirán la palabra, el discurso de los novios es un momento que todos esperan con ansias. Y de hecho, el brindis frente a los comensales puede ser tan emocionante como el instante mismo en que intercambiarán sus anillos de matrimonios. Será la ocasión para agradecer a sus seres queridos y destacar, tal vez, a aquellos que jugaron un rol fundamental.

De ustedes dependerá el tono que le dan a sus palabras y el momento en que decidan pronunciarlas. Revisen estas propuestas y descubran cuál les acomoda más.

1. Después de la cena

Guillermo Duran Fotógrafo
Guillermo Duran Fotógrafo

En el caso de los matrimonios formales, el protocolo indica que el discurso de los novios debe suceder al almuerzo o cena. Eso sí, en el intertanto en que se termina el plato principal y se espera por los postres. Ya que en una boda formal se sirve un menú de tres tiempos a la mesa, no existirá un desorden entre personas de pie y otras sentadas, como sí podría ocurrir en una cena estilo buffet. Al contrario, en este formato de cena se encontrarán todos ordenadamente sentados, con los familiares y amigos íntimos más cerca de la mesa presidencial. ¿Cómo acaparar la atención? Pueden dar unos golpecitos en la copa con un cubierto mientras se ponen de pie.

2. Al llegar a la recepción

Daniel & Javiera
Matrimonio de Daniel & Javiera

Otro buen momento para realizar el discurso, sobre todo en matrimonios menos protocolares, es al minuto de arribar los novios a la recepción. Tras la ceremonia, los festejados abordarán el vehículo nupcial y realizarán las fotos oficiales, para llegar al centro de eventos cuando los invitados ya estén degustando los aperitivos. Será una buena instancia, por lo tanto, para romper el hielo y que sus primeras palabras sean de agradecimiento hacia sus familiares y amigos que los acompañan.

3. Después del primer baile

Rodrigo Batarce
Rodrigo Batarce

¿Quieren relajarse un poco antes de dar el discurso? Sí es así, entonces lleguen a la recepción, abran el banquete con el primer baile (el vals u otro) y en seguida tomen el micrófono para pronunciar el discurso que seguro prepararon con tanta dedicación. Después de bailar quedarán más livianos para agradecer a sus invitados y, a la vez, disfrutarán de la cena sin estar pensando que a continuación deben dar el discurso. Eso sí, si el baile es un ritmo movido, tómense unos minutos para recuperar el aliento y poder hablar con total tranquilidad.

4. Al partir la torta de novios

Jonathan López Reyes
Jonathan López Reyes

Cortar la torta de matrimonio es una tradición que no puede faltar en una boda y, ya que tendrán la atención de todos sus invitados, pueden aprovechar también para hacer su alocución. Comiencen con el brindis y posteriormente den paso a su performance de corte de pastel. Esta propuesta es ideal para novios más relajados, que incluso apostarán por un discurso lúdico o con algo de improvisación.

5. Antes de que empiece la fiesta

Tabare Fotografía
Tabare Fotografía

Y, por último, también para novios poco protocolares, otra idea es dar su mensaje de agradecimiento antes de que empiece la fiesta bailable y los invitados ya se dispersen. Generalmente ese momento ocurrirá después de los postres y el café, posterior a la entrega de los recuerdos y cuando aún están todos en sus puestos. Por lo tanto, den el discurso desde la mesa de honor, hagan el brindis e inviten a pasar a la pista de baile, siendo ustedes mismos los primeros en salir.

Algunos consejos para el brindis

Patricio Bobadilla
Patricio Bobadilla

  • Según el protocolo, la copa debe mantenerse a la altura del abdomen mientras se dé el discurso, solo alzándola al finalizar y nunca más arriba de los ojos.
  • Se considera de mal gusto chocar las copas para hacerlas sonar. Es suficiente con alzarlas y hacer el gesto hacia el resto de los invitados.
  • Durante el discurso, procuren mirar a los ojos a los presentes.
  • Si la boda es de etiqueta rigurosa, el brindis tendrá que ser con champaña o espumante. Elijan cualquier otro trago si el matrimonio no es tan formal.
  • Aunque no se recomienda leer el discurso, siempre es bueno tener el texto a mano.
  • Es mejor un discurso breve y emotivo, que uno largo y tedioso. De tres a cinco minutos es lo óptimo, si intervendrán ambos novios.
  • En lo posible, ensayen previamente con el micrófono que usarán.
  • Hablen de forma pausada y pronuncien correctamente.

Tal como personalizarán distintos detalles de su matrimonio, no duden en darle un sello personal también a su discurso, lo que podrán hacer de muchas formas. Por ejemplo, incorporando unas frases tomadas de su película favorita o decorando las copas con un diseño especial.