madre e hija detalles boda
Gabriel Pujari

Hasta hace unos años, casarse por la iglesia o con un vestido de novia blanco si ya habían formado familia no era muy común. Afortunadamente, los tiempos cambiaron y hoy día no solo es posible dar el “sí” en presencia de los hijos, sino que además se les adjudica a ellos un rol esencial. Desde portar pizarras al inicio de la ceremonia, hasta entregar a sus padres los anillos de matrimonio para que sean bendecidos por el cura o recibidos por el maestro de ceremonia. Si tienen hijos y no saben cómo incorporarlos a la celebración, chequeen los siguientes tips que les servirán a modo de guía.

1. Camino al altar

2. Como pajes

3. Durante un rito simbólico

4. En el banquete

5. Entretenimientos

6. Vestimenta

7. Hora de descansar

1. Camino al altar

vestido de novia madre e hija
Erick Severeyn

Ya sean niños o adolescentes, sin duda que los hijos serán los más emocionados con el matrimonio de sus padres. Si no son demasiado pequeños, podrán acompañarlos mientras se arreglan en la habitación, para luego escoltarlos en su camino al altar. Por ejemplo, en vez de que ingrese los novios/as, sorprendan a sus invitados con una entrada nupcial en familia de la mano de sus descendientes. O bien, si tienen dos hijos, dividan el tramo de cada padre hasta llegar al altar.. De este modo, cada uno tendrá el protagonismo que se merece. Sea cual sea la forma, será muy simbólico que los hijos los acompañen en esta primera parte del matrimonio.

2. Como pajes

Moisés Figueroa
Moisés Figueroa

Si deciden asignarles el rol de pajes, hay varias funciones que sus hijos podrán desempeñar durante la ceremonia. Entre ellas, cargar canastos con flores o pizarras con frases previo al ingreso de la novia. Letreros que digan, por ejemplo, “ahí viene el amor de tu vida”. Además, podrán portar las arras, las alianzas, las ofrendas, la Biblia o, si ya son más grandes, participar leyendo algún salmo. Al finalizar la ceremonia, en tanto, una buena idea es que sean ellos quienes salgan primero y vayan arrojando pétalos para marcar el camino a los recién casados.

3. Durante un rito simbólico

Daniel Esquivel Fotografía
Daniel Esquivel Fotografía

Es cada vez más común incluir algún acto simbólico en el matrimonio, ya sea la ceremonia de las velas, la plantación de un árbol, el ritual del vino o la atadura de manos. Todas ellas, ceremonias muy emotivas en las que sus hijos también podrán participar. Por ejemplo, si eligen ritual de la arena, en el que ambos mezclan la arena de dos recipientes en uno solo, será muy fácil integrar a sus hijos solo aumentando el número de jarros. En este caso, escojan arena de distintos colores para un resultado final aún más espectacular.

¿Y por qué no incluir a sus hijos también en el primer baile? Si desean inmortalizar ese momento de una manera muy especial, improvisen alguna canción o, mejor aún, preparen una sencilla coreografía junto a sus pequeños para sorprender a sus familiares y amigos. Ahora, si prefieren hacerlos partícipes del instante en que partan la torta de matrimonio, den a sus hijos el primer trozo, luego prueben ustedes y en seguida inviten al resto de los comensales.

4. En el banquete

Josefina Garcés Fotografía
Josefina Garcés Fotografía

Como no existe un protocolo definido en relación a los matrimonios con hijos, hay tres opciones que funcionan bien a la hora de localizarlos. Por un lado, sentar a los hijos en la mesa presidencial junto a sus padres y suegros, de manera que se forme una única mesa con los integrantes de su núcleo familiar más estrecho. Una segunda alternativa es montar una sweetheart table, pero esta vez incluyendo a sus pequeños. Es decir, en vez de que sea una mesa solo para los recién casados, se incorporen más asientos para sus retoños.

O, por otro lado, designar un mesón especial para niños en la que sus hijos tengan una distinción especial, por ejemplo, sus nombres marcados en las sillas. De este modo, si bien no estarán en la mesa presidencial, se sentirán igualmente importantes.

5. Entretenimientos

Constanza Miranda Fotografías
Constanza Miranda Fotografías

Si tienen niños pequeños, lo ideal es que asistan también otros niños de edades similares para que no se aburran. Siendo así, entonces, lo mejor será preparar para ellos una zona de juegos, la que dependerá del horario y estilo de casamiento que pretenden realizar. Si se casarán, por ejemplo, en una parcela con amplios jardines, pueden contratar juegos inflables, como toboganes, camas elásticas, mini muros de escalada o piscinas con pelotas

No obstante, si el espacio del que disponen es más reducido, instalen una mesita con cuadernos y lápices para colorear, rompecabezas, legos y otros juguetes. Incluso, si el presupuesto se los permite, encontrarán monitores expertos que podrían contratar para entretener a los más chicos, ya sea a través de dinámicas o pintacaritas, entre otras ideas.

6. Vestimenta

Aloriz Fotografías
Aloriz Fotografías

Aunque todo depende de la edad, la clave es que sus hijos se sientan cómodos y a gusto con el vestuario escogido y, en lo posible, que vaya a tono con el estilo de celebración. Por ejemplo, si se inclinarán por una decoración de matrimonio campestre, pueden elegir camisa y bermudas para los niños, y vestidos livianos de tul para las niñas.

U otra opción, si les gusta la tendencia del matching outfits, es combinar algunos de sus accesorios con la vestimenta de los pequeños. O sea, si el botonier y el ramo de flores serán rojos, incorporen ese color de alguna forma en los trajes de sus niños. Es una buena idea también en caso de que los hijos sean más grandes.

7. Hora de descansar

Danko Fotografía Mursell
Danko Fotografía Mursell

Finalmente, si el matrimonio será en el día, seguramente sus hijos se divertirán y no sentirán el paso de las horas compartiendo con otros chicos y disfrutando del Candy Bar. Sin embargo, si deciden celebrar el enlace en la tarde/noche, es probable que los niños pequeños se agoten después de la ceremonia y el banquete, y se quieran ir a dormir. Frente a eso, lo mejor será buscar con tiempo una persona de confianza que los cuide por el resto de la noche. O, si no quieren alejarse demasiado de ellos, entonces la opción es que elijan una locación con habitaciones para que sus hijos puedan descansar ahí mismo.

Si los han involucrado desde la pedida de mano en adelante, entonces con mayor razón sus hijos deben participar de la celebración. Eso sí, procuren que no se sientan presionados y, por el contrario, estén cómodos con las tareas que les toquen. Si son niños más tímidos, por ejemplo, preferirán entregar los encintados de matrimonio; mientras que, si no le temen a hablar en público, hasta quizás puedan intervenir en el discurso.