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Si bien la oferta es cada vez más amplia, aún son muchas las parejas o novios que prefieren regalar un diamante solitario como anillo de compromiso, que además pueden personalizar con una frase de amor especial.

Se trata de una joya que, si bien no es imprescindible como los anillos de matrimonio, sí constituye un rito muy romántico que se niega a desaparecer. Revisen nuestra galería y todo lo que representa en el siguiente artículo.

¿Qué es un anillo solitario?

Los anillos solitarios son joyas con una sola piedra incrustada en un aro de metal. Normalmente, se fabrican con metales preciosos como oro, plata o platino, mientras que la piedra central suele ser un diamante. Eso sí, cualquier piedra preciosa o semi preciosa es válida.

Cabe destacar que en el mundo de la joyería y la orfebrería recibe el nombre de solitario toda aquella joya engarzada con una sola piedra. Es decir, no tiene que ser necesariamente un anillo, pues también puede ser una pulsera, pendiente o collar. Sin embargo, el anillo se vincula principalmente con dicho concepto.

Los anillos solitarios son históricamente populares en las pedidas de mano para sellar un compromiso. Se trata de una tradición que encuentra sus orígenes en el año 1477, pues el archiduque Maximiliano I de Austria, rey de Romanos y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, fue el primer hombre que regaló un anillo de compromiso con un diamante solitario a su prometida, María de Borgoña.

Por su parte, el anillo solitario, como cualquier alianza de compromiso, se debe colocar en el dedo anular. Ello, pues la cultura romana, que fue la pionera en sellar el compromiso con una sortija, hacía alusión a una vena que unía el dedo anular directamente con el corazón, la llamada vena del amor, por lo que ese dedo se consideraba el lugar más apropiado para colocar el anillo.

En Chile, el anillo de compromiso se lleva en la mano derecha hasta que, una vez pronunciado el “sí” entre promesas y frases bonitas de amor, se traspasa a la mano izquierda.

¿Por qué diamante?

La piedra por excelencia de un anillo solitario es el diamante y es que, al ser una de las más duras y puras de la naturaleza, simboliza fidelidad y fortaleza del amor. De hecho, los antiguos griegos la llamaban “adamas”, que se traduce como invencible o indestructible.

Por otro lado, se asocia el destello de la piedra con los latidos del corazón y, en ese sentido, cuanto más brillante sea el diamante del anillo solitario, más grande e intenso será el amor. Pero no solo eso, ya que al ser una única piedra, también simboliza la unión eterna de dos personas en una sola.

Características de un anillo solitario

Aunque en joyería es posible encontrar muchas versiones, hay ciertas características comunes a todos los anillos solitarios, como es combinar una sola gema con un aro de metal precioso, normalmente un anillo de oro blanco o amarillo. La piedra, en tanto, puede estar tallada en forma redonda, ovalada, esmeralda, Ascher, pera, princesa, corte radiante, almohadón, corazón o marquesa.

Ahora, el corte y tamaño más apropiados de un anillo solitario dependerán de la mano de quien lo porte y, especialmente, de su estilo personal. Así, por ejemplo, hay novias que prefieren los anillos solitarios funcionales y discretos, para poder lucirlos en el día a día; mientras que otras se inclinan por una joya más llamativa para exhibirla solo en ocasiones especiales.

Más allá del diamante

Aunque el anillo solitario con diamante es el más utilizado para pedir el compromiso, existen piezas de joyería con otras piedras preciosas como el rubí, el zafiro o la esmeralda, y semi preciosas como la amatista, el topacio o la malaquita.

Este tipo de anillos es ideal para las novias tradicionales, pero también para las modernas que buscan una joya realmente única y especial, según el tipo de piedra elegida. Sin embargo, las nuevas tendencias en anillos de compromiso van más allá, apostando por argollas de plata con diamantes amarillos y negros, perfectos para pedir matrimonio de una forma innovadora. Los diamantes amarillos poseen un color sublime, solo comparado a los rayos del sol; mientras que los negros o carbonados eclipsan con su inigualable seducción.

Por otra parte, si bien los anillos de oro amarillo o blanco siguen siendo favoritos al momento de elegir un material, las joyas en oro rosa están entrando con fuerza a los catálogos, aportando una cuota precisa entre encanto, elegancia y dulzura.

Ahora, si se trata de piedras que marcarán pauta entre los anillos solitarios, el ópalo y las gemas de moissanita destacarán entre las novedades más interesantes y solicitadas en joyería.

Tan emocionante como definir la decoración para matrimonio o elegir las copas de novios, será también recibir o regalar una sortija de compromiso, ya que es la antesala a todo lo que vendrá. Y si es un anillo solitario, ¡mucho más romántico y significativo aún!