Europa es un continente inspirador, de hecho, muchos banqueteros y novios se inspiran en países como Francia para armar una decoración de matrimonio elegante y chic. Del mismo modo, muchas novias se inspiran en la moda de alguna de sus capitales para el diseño un vestido de novia único y especial.

Aunque es típico escuchar que Venecia y París son las ciudades perfectas para vivir una luna de miel de ensueño, lo cierto es que en Europa hay cientos de otros rincones, quizás menos populares, pero igualmente hermosos e ideales para dar rienda suelta a las más románticas frases de amor y pasión. ¿Necesitan ideas? Conozcan aquí más sobre tres lugares que bien vale la pena visitar.

Portofino, Italia

Se destaca como un destino ideal para una luna de miel, pues corresponde a un pueblo antiguo, pintoresco y elegante, asomado a un mar de una belleza indescriptible. Una verdadera joya del paisaje italiano en la que podrán disfrutar de su amor.

¿Por qué visitarla?

  • Es una ciudad perfecta para una luna de miel, pues se recorre tranquilamente en pocos días. Además, ofrece una deliciosa gastronomía –al igual que en todo el país–, por lo que podrán reservar en restaurantes que jamás pensaron comer.
  • Prueben la mojama, uno de los platos típicos de la zona que consiste en filete de pescado secado al sol, complementado con aceite de oliva y rodajas de atún. También los ravioles hechos a mano son característicos de este lugar.
  • Sus playas de aguas cristalinas, bellos paisajes e impresionante arquitectura la convierten en una parada fascinante para descubrir en pareja.
  • En la pequeña ensenada de la costa se encuentra la famosa Piazzetta: el corazón mundano de Portofino, que no es otra cosa que un bullicioso centro de comercio, boutiques exclusivas, tiendas de artesanía, y variedad de bares y restaurantes. Además, se entremezclan allí barcos de pescadores con embarcaciones de lujo.
  • Entre las atracciones del centro histórico destacan el Castillo Brown, que data del siglo XV; las iglesias de San Martín y San Jorge, y el Oratorio de Santa María Assunta, de estilo gótico. Además del Faro de Portofino, situado en lo alto de Punta del Capo, en el extremo de la ciudad.
  • Un panorama entretenido es recorrer Portofino en bicicleta. Así podrán detenerse y tomar fotos donde quieran, con vistas de fondo a la bahía sencillamente fabulosas.
  • El conjunto de sus coloridas moradas, pegadas unas a otras en la orilla del golfo Tigullio, ha conquistado a turistas, artistas y celebridades del mundo entero. Y si bien se ha convertido en un destino turístico de moda, la ciudad no ha perdido ni un ápice de su encanto.
  • Y ya que se trata de una ciudad costera, no dejen de realizar una excursión por el océano a bordo de una embarcación o taxi acuático, que puede durar desde una hora hasta un día completo. Aprovechen también de bucear.
  • Aunque los complejos turísticos abundan en esta región del norte de Italia, por su alta demanda lo recomendable es reservar con su agencia de viajes lo antes posible, sobre todo si viajarán en temporada alta.

Santorini, Grecia

Las Islas Griegas son fascinantes y por ello han sido escenario de múltiples películas de amor. ¡Qué mejor para una luna de miel! Los paseos por las colinas con sus vistas serán inolvidables, mientras que los románticos atardeceres serán el telón de fondo perfecto para sus fotografías. Si quieren disfrutar de un viaje de ensueño, la Isla Santorini será la elección correcta.

¿Por qué visitarla?

  • Este destino en el Mar Egeo aparece en el mapa como un paraíso natural que los hará sentir en otro mundo. Se trata de una isla de origen volcánico, rodeada de naturaleza salvaje y acantilados de hasta 300 metros de altura.
  • Ofrece playas de arena blanca sobre un mar de azul turquesa, ideales para relajarse en pareja y dedicarse frases bonitas de amor mirando el mar.
  • Entre otras actividades, podrán dar un paseo en bote por la costa, bucear, visitar una bodega de vinos, realizar excursiones al volcán Nea Kameni, subir al teleférico y descubrir la experiencia del cine al aire libre.
  • Son características sus casas e iglesias de color blanco y tejado azul, construidas de forma escalonada sobre el escarpado terreno y con impresionantes vistas al mar.
  • Imprescindible es ver la puesta de sol, catando uno de los vinos propios de la región. Cabe mencionar que el vino de Santorini (el más popular se llama Vin Santo), se encuentra entre los más antiguos del mundo. Se trata de un vino dulce y aromático que se realiza a partir de uvas secadas al sol. Licor perfecto para hacer un “salud” por su unión.
  • Disfruten de la exquisita cocina griega. Entre los platos más típicos están los pescados y otras especialidades como el souvlaki, que es un pincho de carne marinada; la dolmadakia, que es un rollo de arroz envuelto en hojas de parra; y los gyros, que son una especie de kebab. Además, destacan los quesos de cabra, los famosos yogures griegos y el Ouzo, que es un delicioso licor de anís.
  • En Santorini también hay mucha vida nocturna, por lo que encontrarán diversidad de bares, discotheques y clubes privados.
  • En la parte oeste de la isla se localizan los hoteles más espectaculares, construidos sobre acantilados y con vistas a la caldera volcánica; mientras que, en la parte este hallarán opciones más simples y económicas.
  • Visiten Fira, la capital de Santorini, que está asentada en el borde de un acantilado, a una altura de 260 metros. Les encantará pasear por sus callejuelas empedradas llenas de tiendas, joyerías, restaurantes y terrazas. También encontrarán museos históricos para indagar.
  • Las excursiones y cruceros en barco son un paseo obligado y muy romántico. Hay excursiones que los llevarán a la caldera del volcán, otras a la isla de Thirasia, y unas cuantas simplemente para cenar a bordo y disfrutar del atardecer. Podrán elegir ir en veleros, pequeños yates, goletas o catamaranes.
  • Entre las mejores playas de Santorini destacan la playa Kamari, la playa de Perissa y la playa de Perivolos. Todas ellas, de aguas cristalinas y arena negra. En la zona de playas la vida nocturna también es bastante agitada.

Praga, República Checa

Esta ciudad es romántica por excelencia y alberga lugares imperdibles de visitar en su luna de miel, como el reloj astronómico, sus grandes plazas, los castillos, restaurantes y el Puente Carlos, entre muchos más

¿Por qué visitarla?

  • Se trata de un destino ideal para parejas amantes de las ciudades clásicas europeas, pero no necesariamente atiborradas de turistas.
  • Stare Mesto, zona conocida como la Ciudad Vieja, marca el centro histórico de Praga y es la zona más bonita para pasear y alojarse. Corresponde a un laberinto de calles pequeñas y callejones llenos de iglesias, palacios y plazas. Destaca el Callejón de Oro, que debe su nombre a los orfebres que la habitaron en el siglo XVII.
  • Visiten la Catedral de San Vito, uno de los símbolos emblemáticos de la capital checa. Es la iglesia gótica más grande del país y, si se animan a subir los cientos de escalones del campanario, serán recompensados con unas vistas sublimes.
  • El Puente Carlos o Charles Bridge es un puente de piedra decorado con 30 estatuas barrocas y que une los dos barrios centrales de la ciudad desde la mitad del siglo XIV. Pasear por allí al atardecer será toda una experiencia, la cual completan artistas callejeros como pintores vendiendo ahí mismo sus cuadros.
  • Suban también a la Torre del Ayuntamiento, que posee el reloj astronómico más hermoso del mundo, creado a principios del siglo XV.
  • Es obligatorio descubrir el barrio judío de Josefov, con sus seis sinagogas, así como el monasterio de Santa Inés y el impactante cementerio judío.
  • Deléitense con el plato checo más famoso, que es el vepřo knedlo zelo, un cerdo asado con pasta y estofado. Asimismo, no dejen de probar los trdelnik, que son unos rollitos de pan dulces deliciosos.
  • Disfruten de un crucero con cena por el río Moldava. Será un panorama romántico e inolvidable.
  • En la capital checa podrán encontrar también diversidad de actividades nocturnas, como espectáculos de ópera, obras de teatro y shows bailables.
  • Suban al Monte Petřín, a unos 140 metros sobre el nivel del río, para disfrutar de unas vistas maravillosas de Praga y paseen por la denominada “colina de los enamorados”. Allí se toparán con un jardín de rosas y un laberinto de espejos, entre otras atracciones.
  • Y si les gusta la arquitectura barroca, no dejen fuera de su itinerario lugares históricos como la Iglesia de San Nicolás en Mala Strana y la imponente Torre de la Pólvora.
  • Las parejas amantes de la cerveza deben visitar U Fleku, la cervecería más antigua de la ciudad, siendo su especialidad la cerveza negra y la artesanal.

Estos son destinos perfectos para quienes adoran la belleza de lo clásico y buscan paisajes románticos y elegantes para pasear tomados de las manos, luciendo sus anillos de matrimonios por primera vez. Es imposible que, en un destino de esta clase, no surjan las más lindas frases de amor para dedicar el uno al otro.