Si quieres lucir fresca, radiante y llena de luz, pero sin perder ni una cuota de tu personalidad, entonces no le restes importancia al maquillaje, que es casi tan relevante como el peinado, los accesorios o el vestido mismo.

Además, éste debe acompañarte estoico durante una larga jornada, por lo que deberás escoger los productos adecuados y más resistentes. ¿No sabes por dónde empezar? Aquí te entregamos 7 tips infalibles para conseguir un maquillaje de impacto.

Según el estilo de la novia

Lo primero que debes tomar en cuenta es cómo sueles maquillarte en el día a día. Porque si acostumbras a utilizar tonos suaves o, incluso casi no te maquillas, lo ideal es mantener esa línea natural para que no luzcas recargada. Y, por el contrario, si tu estilo es más bien gótico u oscuro, lo mejor será no alejarse demasiado de esa gama de colores, pero sin dramatizar. Lo fundamental es que te sientas auténtica y que destaques con el maquillaje aquellos rasgos que deseas resaltar.

De acuerdo al tipo de matrimonio

Este será otro factor clave a la hora de escoger el maquillaje, ya que no es lo mismo una celebración de día que en la noche. Para el primer caso se suele optar por tonos pasteles y un maquillaje liviano, mientras que el segundo permite marcar mucho más o, incluso, utilizar pigmentos. Y lo mismo ocurre con el lugar, ya que una novia que se casa en la playa seguramente lucirá muy distinta a una más tradicional de ciudad. Es fundamental tomar en cuenta el tipo de luz que habrá durante el enlace nupcial.

En armonía con el vestido

Si escoges un vestido clásico, largo, voluminoso y cargado de aplicaciones, por ejemplo en pedrería, el consejo es equilibrar el conjunto con un maquillaje suave y discreto. En cambio, si el traje elegido es de corte "hippie-chic", será más fácil mezclar y jugar con la paleta de colores. Independiente del tipo de vestido, lo fundamental es conseguir una armonía entre ambos elementos.

Bajo asesoramiento profesional

Es clave es caer en manos de un experto de belleza que sepa identificar los colores que más te asientan, tanto por tu tipo de piel, ojos y cabello, así como aquellos rasgos que debas disimular. Por esta razón, debes buscar con tiempo a la persona indicada e, incluso, realizar una prueba de maquillaje o tantas como sean necesarias hasta dar con el maquillaje perfecto. Es que no hay nada peor que llegar al gran día con la sensación de inseguridad o descontento.

Buscar productos de larga duración

No sólo por el posible llanto, sino también porque el matrimonio implica una larga jornada donde no habrá tiempo para retoques a cada instante. Por eso es importante utilizar el máximo de productos a prueba de agua y de larga duración. Especialmente en el caso de la máscara de pestañas, delineador y labial, aunque también es clave apostar por una base de buena calidad, sólida y del tono exacto de tu piel.

Según los colores del ramo

Otra idea que funciona para muchas novias es combinar el maquillaje con el tipo de flores que cargarán en el ramo. Por ejemplo, si el escogido es un bouquet de rosas melocotón con paniculata blanca, te vendría muy bien optar por un labial coral suave, mientras que las sombras de ojo deberían ser también elegidas en tonos cálidos, nude o tierra.

No olvidar las cejas

Una de las claves para lograr un maquillaje exitoso es que las cejas se encuentren perfectamente delineadas y de acuerdo al tipo de rostro. Este punto es fundamental para lograr que se destaque especialmente la mirada. Eso sí, en el caso de necesitar enfatizar la forma o maquillar algún espacio en el cual no haya vello, lo mejor es hacerlo con sombras que mezclen el color natural de la cejas y nunca con delineadores ni con colores oscuros.

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