Danko Fotografía Mursell
Danko Fotografía Mursell

Por muchos detalles que tenga tu vestido de novia o muy rebuscado que sea tu peinado recogido con trenzas, si te presentas a dar el “sí” con la piel reseca, no te sentirás cómoda, cuando lo más importante es que disfrutes cada minuto del día en que intercambiarás los anillos de matrimonio con tu pareja. Para que la inseguridad no se apodere de ti, te invitamos a conocer 8 mascarillas hecho de diversos productos naturales para que elijas tu favorita. Con una o dos veces por semana que sigas alguno de estos procedimientos, notarás rápidos resultados. Aunque recuerda que en temas de salud y belleza, siempre es importante consultar con profesionales, sobre todo si tu tipo de piel es muy sensible.

1. Mascarilla de huevo y naranja

La clara del huevo contiene una sustancia llamada luteína, que retiene la humedad natural de la piel mientras le brinda elasticidad. Además, le aporta vitaminas A, B y D, cuya acción disminuye los efectos de los radicales libres, disminuye el tamaño de los poros y reduce la presencia de puntos negros, acné y otras imperfecciones.

La cáscara de naranja, en tanto, está llena de vitaminas C y E; dos poderosos antioxidantes que erradican los radicales libres y el daño oxidativo. Aparte, el ácido cítrico participa en la producción de colágeno y regula el pH natural controlando la producción de sebo.

Ingredientes:

Una clara de huevo y una cáscara de naranja.

Preparación:

  • Pon a secar una cáscara de naranja al sol y tritúrala con un molinillo hasta convertirla en polvo.
  • Cuando esté lista, bate la clara de un huevo y mézclala con el polvillo de la cáscara. Asegúrate de que quede bien integrado.
  • Procede a limpiar el rostro para quitar la suciedad superficial y todo rastro de maquillaje. Una vez limpio, extiende el producto por todas las áreas; eso sí, haz este procedimiento de noche, pues tu piel quedará levemente sensible al sol.
  • Deja actuar la mascarilla durante 15 minutos.
  • Luego, humedece la piel con agua tibia y realiza movimientos circulares con las yemas de los dedos.
  • A continuación, sumerge un paño en agua helada y aplícalo sobre el rostro. Presiona un poco y mantenlo en contacto con la piel durante un minuto. Repite ese paso tres veces y enjuaga.

2. Mascarilla de kiwi y yogur

El kiwi no solo es rico en vitamina C, sino también en vitamina E y en nutrientes capaces de rejuvenecer la piel, aportar tersura y elasticidad, combatir la flacidez, estimular la regeneración celular, eliminar las manchas, aumentar la producción de colágeno y acabar con los granos y espinillas.

El yogur, por su parte, contribuye a arrastrar las células muertas, a mantener la piel limpia y a atenuar las manchas debido a su riqueza en ácido láctico.

Ingredientes:

Un kiwi maduro y una cucharada de yogur natural sin azúcar.

Preparación:

  • Retira la piel del kiwi y machaca la fruta con una cuchara para transformarla en puré.
  • Hecho esto, mézclalo con el yogur hasta obtener una pasta homogénea.
  • Aplica la mascarilla casera resultante sobre el rostro limpio y seco con un suave masaje y deja que haga efecto durante 20 minutos.
  • Finalmente retira la mascarilla de kiwi aclarándola con agua tibia, seca la cara y extiende tu crema hidratante de uso frecuente.

3. Mascarilla de aceite de oliva y plátano

El aceite de oliva, rico en vitamina E, es un antioxidante que mantiene la piel fresca y joven; mientras que el plátano contiene potasio, una sustancia que retrasa el envejecimiento cutáneo, aportando juventud y luminosidad a la tez.

Ingredientes:

Un plátano maduro pequeño y una cucharadita de aceite de oliva.

Preparación:

  • Retira la cáscara del plátano y conviértelo en puré con la ayuda de un tenedor. Al estar maduro, te resultará sencillo machacarlo.
  • Una vez que el plátano esté triturado, mézclalo con el aceite de oliva hasta formar una pasta homogénea.
  • Extiende la mascarilla casera resultante por el rostro y el cuello limpios, y deja que haga efecto durante unos 20 minutos.
  • Transcurrido ese tiempo, retira el producto con abundante agua templada, y seca el rostro con una toalla y sin frotar.

4. Mascarilla de zanahoria

Debido a que posee altas dosis de vitamina A, una sustancia que promueve la producción de colágeno, la zanahoria otorga excelentes resultados a la hora de revitalizar la piel del rostro y anticiparse a la aparición de posibles arrugas. Además de aportar un contenido graso equilibrado.

Ingredientes:

Una zanahoria.

Preparación:

  • Ralla una zanahoria y límpiala muy bien para eliminar todos los gérmenes e impurezas que hayan podido depositarse sobre ella.
  • Una vez que hayas retirado toda la piel, introdúcela en una olla con agua caliente y hiérvela durante unos minutos. Cuando se haya reblandecido, retírala del fuego.
  • Es importante que la zanahoria esté muy blanda, ya que el siguiente paso consistirá en machacarla con la ayuda de un tenedor para convertirla en una especie de pasta.
  • Una vez lista la mascarilla, limpia tu rostro para que el producto penetre profundamente en la piel, y entonces extiende la zanahoria por todo el cutis, evitando cubrir los contornos de los ojos y de los labios.
  • Deja que la mascarilla repose sobre tu piel durante unos 30 minutos y, pasado ese tiempo, retírala con abundante agua tibia.

5. Mascarilla de papaya y miel

Gracias a su contenido en papaína, la papaya actúa como un aclarador innato para la piel, ayudando a renovar el cutis, eliminando células muertas, desvaneciendo manchas y pecas, y dándole un tono uniforme al rostro. Además, al tratarse de un fruto rico en antioxidantes, como carotenos, vitamina C, flavonoides, vitaminas del complejo B, ácido fólico y pantoténico, la papaya contribuye a reducir los signos de la edad.

La miel, por su parte, gracias a su nivel de acidez, así como a su consistencia cerosa, exfolia la piel y elimina la suciedad.

Ingredientes:

Una papaya, un huevo y una cucharada de miel.

Preparación:

  • Limpia la papaya para que los gérmenes no se trasladen a tus manos y acaben depositándose sobre tu rostro. Luego, divídela en dos y extrae su pulpa.
  • Retírale las pepitas y machácala con la ayuda de un tenedor hasta convertirla en una especie de puré.
  • Introdúcela en el interior de una olla limpia y déjala apartada durante unos segundos.
  • A continuación, separa la yema de la clara del huevo para quedarte con esta última.
  • Finalmente, mezcla la papaya con la clara de huevo y la miel, y revuelve todos los ingredientes hasta obtener una pasta homogénea: tu mascarilla iluminadora.
  • Aplica el compuesto sobre el rostro limpio y deja que actúe durante unos 20 minutos. Posterior a ello, lávate con abundante agua tibia.

6. Mascarilla de jengibre

Debido a su alta composición de antioxidantes, el jengibre atenúa las líneas de expresión y mantiene la piel sana. Esto, gracias a sus propiedades que impiden que la piel pierda elastina, que es la sustancia que se encarga de mantener el cutis firme, suave y libre de flacidez.

Ingredientes:

Una pizca de jengibre en polvo o rallado y una cucharada de miel.

Preparación:

  • Mezcla el jengibre con la miel hasta obtener una especie de pasta homogénea.
  • Extiende el compuesto sobre la piel de todo tu rostro, evitando el contorno de ojos y labios.
  • Tras aplicar la mezcla de miel y jengibre deja que ambos ingredientes reposen sobre tu rostro durante unos 10 o 15 minutos.
  • Pasado ese tiempo, retira la mascarilla con abundante agua templada y sécate la cara con una toalla sin frotar.

7. Mascarilla de arroz

Ésta es ideal para pieles grasas, que usualmente se caracterizan por tener un aspecto oleoso y con tendencia a poros dilatados, así como por la formación de brillos en la zona T del rostro. Debido a su alto contenido en vitamina B, el arroz es un cereal que contribuye a retrasar el envejecimiento y mantiene la piel firme. Además, el ácido pítico presente en este ingrediente natural tiene el poder de arrastrar las células muertas del cutis, de acabar con los granos, las espinillas, los puntos negros e, incluso, de eliminar las manchas de la piel.

Ingredientes:

3 cucharadas de arroz blanco, 2 cucharadas de miel, una cucharada de leche desnatada y medio litro de agua.

Preparación:

  • Vierte el agua en el interior de una olla, agrega el arroz y pon el recipiente en el fuego.
  • Calienta el líquido hasta que entre en ebullición y, en ese instante, deja que el arroz se cueza a fuego lento durante unos minutos.
  • Cuando el cereal se haya reblandecido, retíralo del fuego y fíltralo con la ayuda de un colador para quedarte con el agua, que es lo que vas a usar para crear esta mascarilla de arroz para piel grasa.
  • Introduce la miel dentro de un cuenco, y mézclala con la leche y con una cucharada del agua de arroz que acabas de preparar.
  • Cuando hayas transformado la mezcla en una pasta compacta, extiéndela sobre la piel limpia y seca con un suave masaje, sin cubrir el contorno de ojos y labios. Deja que actúe durante unos 20 o 30 minutos.
  • Finalmente, retira el producto enjuagándolo con el agua de arroz que ha sobrado hasta haber eliminado todos los restos de la mascarilla. Seca el rostro con una toalla y aplica tu crema hidratante de costumbre.

8. Mascarilla de leche y azúcar

Este tratamiento combina los poderes del ácido láctico, presente en la leche y del ácido glicólico, extraído del azúcar. El ácido láctico, por un lado, contribuye a erradicar los signos de la edad, funciona como exfoliante natural, y otorga suavidad y brillo a la piel. El ácido glicólico, por otro lado, es un excelente aliado para combatir las manchas, marcas de acné y espinillas, así como para eliminar las células muertas del rostro.

Ingredientes:

Una cucharada de azúcar, una cucharada de leche entera, el jugo de medio limón y tres cucharadas de agua.

Preparación:

  • En un recipiente con agua, agregar y mezclar la leche con el jugo limón.
  • Como resultado se obtendrá leche agria, que es lo que produce el ácido láctico.
  • Luego, añade el azúcar y vuelve a mezclar bien todos los ingredientes.
  • Cuando obtengas una pasta homogénea, aplícala sobre la piel limpia y previamente lavada con agua y jabón, con un algodón o con las yemas de tus dedos.
  • Debes masajear las distintas zonas del rostro con masajes circulares, muy suaves y sin tirar de la piel.
  • La mascarilla debe permanecer allí por un máximo de 15 minutos y luego ser retirada con abundante agua.

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