Felix & Lisa Fotografía
Felix & Lisa Fotografía

Desde la entrega del anillo de compromiso que sus pensamientos estarán abocados a su postura de argollas de plata. Y aunque el proceso será muy emocionante, tampoco estará libre de obstáculos, como tener que ajustar la decoración del matrimonio al presupuesto o lidiar con el cansancio físico y mental que implican todos los preparativos.

¿Qué hacer frente a esta situación? Una solución a su alcance es la que se conoce como mindfulness que, si bien tiene su origen en las tradiciones orientales, en la práctica no tiene nada que ver con la religión. Conozcan en qué consiste esta disciplina y cómo incorporarla a su planificación nupcial.

Qué es el mindfulness

Ya que no existe una traducción literal, el concepto mindfulness ha sido traducido comúnmente como “atención plena”. En ese sentido, hace referencia a prestar atención, de manera consciente e intencional, a la experiencia del momento presente. El aquí y el ahora. Todos creemos tener el control consciente de nuestros actos y emociones. Sin embargo, normalmente estamos atendiendo a pensamientos del pasado o del futuro, reconociendo solo una pequeña porción de lo que está sucediendo en el instante.

¿Qué se logra con el mindfulness? Esta práctica permite identificar precisamente lo que está pasando mientras está pasando, aceptando la experiencia tal cual es. Sin juzgarla ni querer cambiarla. En el mundo occidental, esta disciplina -o filosofía para algunos-, se ha integrado a los campos de la medicina y la sicología, siendo estudiada científicamente y respaldada por los beneficios que brinda.

Cuáles son esos beneficios

El mindfulness se traduce como una forma de tomar conocimiento de la propia realidad y, por lo tanto, tener la oportunidad de trabajar conscientemente con el estrés, la ansiedad, el dolor, la enfermedad, la frustración o cualquiera sea el desafío que la vida ponga por delante. Asimismo, la atención plena ayuda a recuperar el equilibrio interno, atendiendo de forma integral al cuerpo, mente y espíritu; a la vez que reduce los estados emocionales negativos e incrementa los positivos, como la alegría y la satisfacción. Por otra parte, esta práctica desarrolla una mayor capacidad de discernimiento e invita a vivir de manera mucho más conectada con el presente.

Cómo aplicarlo a la organización de la boda

1. Meditar

La meditación es parte del concepto mindfulness y, por lo demás, una gran herramienta para calmar los nervios en medio de los preparativos del matrimonio. Lo ideal es que puedan dedicarle todos los días unos quince minutos a la meditación, escogiendo un lugar tranquilo de la casa para hacerlo y adoptando una posición cómoda.

En concreto, meditar es un ejercicio con el que se entrena la mente para llevarla a un estado de serenidad y aceptación del presente. ¿Y qué obtendrán a cambio? Con esta práctica lograrán un estado de alerta y claridad mental que les permitirá, no solo reducir el estrés, sino además concentrarse de mejor forma en sus distintas tareas y reaccionar adecuadamente ante cualquier imprevisto. Asimismo, le resultará mucho más fácil conciliar el sueño, considerando que dormir bien es indispensable en un proceso tan demandante como organizar una boda.

2. Disfrutar la comida

Entre las pruebas de vestuario, encargar los encintados de matrimonio y reunirse con el fotógrafo, ya sea antes, durante o después de la jornada laboral, muchas parejas no se dan el tiempo para comer como corresponde. Todo lo contrario a lo que plantea el mindfulness, que invita a comer de manera consciente y pausada, activando todos los sentidos. Al desayuno, por ejemplo, escuchen el sonido de la cafetera, observen cómo se elabora la bebida, despierten su olfato con el aroma a café, contemplen su color, sientan el calor de la taza en sus manos y disfruten el sabor dando pequeños sorbos.

Lo ideal es repetir este ejercicio de consciencia plena con todas las comidas y bebidas a lo largo del día. Les costará al principio, pero después resultará natural. En la práctica, alimentarse de esta forma los llenará de energía para afrontar con éxito todos los pendientes de cara al matrimonio.

3. Ejercitar la respiración

Desde el día en que se comprometan comenzará un largo camino de toma de decisiones, algunas más difíciles que otras. Por lo tanto, si están a punto de encargar sus anillos de oro, pero no están del todo convencidos, tómense unos minutos para respirar profundamente y a consciencia. Uno de los pilares del mindfulness se basa en prestar atención a la respiración, lo que les permitirá conectarse con el aquí y el ahora, consiguiendo claridad mental. En consecuencia, cada vez que tengan dudas o antes de cerrar un contrato con un proveedor, busquen las respuestas en su interior. El ejercicio consiste en enfocar toda la atención en su respiración por algunos instantes, lo que podrán hacer independiente el lugar donde se encuentren.

4. Organizar el tiempo

Otro de los dilemas de planificar la boda es distribuir el tiempo entre preparar la ceremonia, comprar los adornos de matrimonio, ir a la prueba del menú y armar el playlist, entre muchas cosas que se les vendrán encima. ¿Cómo gestionar el tiempo de forma eficiente según el mindfulness? La respuesta es más simple de lo que parece y tiene que ver con establecer metas y objetivos concretos y razonables. Es decir, aterrizar sus planes, en este caso, preparativos. Si tienen tres meses por delante y aún les falta la mitad de la organización, hagan una lista de prioridades y cíñanse a ellas. Además, colóquele plazos a esos planes. Por ejemplo, si están en proceso de elegir los souvenirs para sus invitados, establezcan una semana para hacerlo y verán que lo resolverán de manera perfecta. Se trata de ser conscientes del tiempo y hacer buen uso de él.

5. Aprender a escuchar

Finalmente, organizar el matrimonio también suele ser motivo de muchas discusiones entre la pareja, ya que no se ponen de acuerdo o, simplemente, la ansiedad los tiene más explosivos o sensibles que de costumbre. De ahí que el mindfulness cobre relevancia, pues les dará un respiro en esos días más complicados, ayudándolos a controlar sus emociones.

Un ejercicio que propone la atención plena es tomarse un tiempo a diario para conversar, pero escuchándose de manera profunda y consciente. Es decir, muy atentos a las palabras del otro/a, intentado captar qué transmite su lenguaje corporal, su tono de voz, sin interrumpirse y, por supuesto, sin la intromisión de los celulares. Sea cual sea el tema que aborden, esta instancia para conversar los reconectará como pareja y reforzará el objetivo común que ambos persiguen, que es el matrimonio. Comprobarán que se irán a dormir con una frase bonita de amor y despertarán sintiéndose mucho más alegres.

Siguiendo estos consejos llegarán a su postura de anillos de matrimonio libres de estrés, con buena salud y fortalecidos en su relación amorosa. Una plenitud que irradiarán el día en que estrenen el vestido de novia y/o el traje de novio, pero que comenzarán a disfrutar mucho antes.