En ocasiones, el que dos personas enamoradas decidan contraer matrimonio para estar toda la vida juntos y unirse en compromiso no basta. Hay casos en que las creencias religiosas y la fe pueden ser un factor de división en las parejas, debido al hecho de tener distintos tipo de creencias y costumbres religiosas o no religiosas. Pero como queremos que todos sean felices, independiente del tipo de fe que tengan, hoy les contamos de algunos trámites a considerar para que puedan dar el gran paso y contraer matrimonio.

¿Qué es un matrimonio mixto?

Quizás no lo sepas, pero el tuyo puede ser un matrimonio mixto. Un matrimonio mixto se refiere a personas que se casan siendo de diferentes creencias religiosas. Por ejemplo, matrimonios entre cristiano católico y cristiano no católico, como por ejemplo anglicano y metodista; cristiano y ateo; también matrimonio con oposición de culto, como por ejemplo entre un judío y católico o un musulmán y un católico. Lo anterior es de especial interés si tenemos en consideración que vivimos en un país donde la mayoría son católicos y la Iglesia tiene un papel importante, ya que la religión en nuestro país se mezcla con nuestras costumbres. Este tipo de matrimonios son celebrados de una manera diferente, dejando de ser relevante lo jurídico y teniendo ventaja lo valórico.

¿Cómo llevar a cabo un matrimonio mixto?

Gracias a la evolución de nuestra sociedad y a la cada vez más común unión entre personas de diferentes religiones, hoy en día realizar un matrimonio entre personas de diferentes creencias es posible. De igual forma, para la Iglesia católica lo ideal es que contraigan matrimonio personas de la misma ideología, sin embargo incentiva a las parejas con diversidad religiosa a discurrir en algunos convenios previos que se deben realizar en este caso. Como conclusión a esto, se otorga la autorización para realizar el matrimonio.

En cuanto conforme al Derecho Canónico, entendiéndose por éste al conjunto de normas que obligan a las personas católicas, para que una persona católica pueda contraer matrimonio con otra que profesa una religión diferente o que simplemente no profesa ninguna religión, es requisito contar con una autorización previa llamada dispensa, de la diócesis del obispo de la parroquia donde se celebrará el matrimonio. La religión católica, a diferencia de otras religiones, no exige que el novio(a) de otra religión se convierta al catolicismo, sino que sólo se limita a exigir respeto para que el cónyuge católico profese su religión con plena libertad.

El matrimonio mixto ha de ser celebrado de forma canónica, o sea, con un párroco o representante espiritual de cada religión. Por ejemplo, en el caso de un matrimonio entre un judío y un católico, en la ceremonia debe haber un delegado de cada una de las partes, y solo uno de ellos será el que dé el consentimiento al matrimonio. El representante que no se ha pronunciado aún puede realizar una bendición final y terminar con cantos y oraciones alusivos a su religión.

Si bien este tipo de matrimonios cuenta con la bendición de cada párroco, generalmente son realizados fuera de misa, y temas como la comunión u otros ritos representativos de cada religión se deja en responsabilidad del párroco del lugar, previa conversación con los novios. En conclusión, deben buscar y reunir a un representante de cada uno, y escoger un lugar para realizar la ceremonia.

La Iglesia católica reconocerá el matrimonio mixto siempre que no exista coacción al contrayente católico para que abandone su fe. Además, la pareja deberá comprometerse a que, en caso de tener hijos, éstos sean bautizados y educados bajo la Iglesia. Por último, se exige que el contrayente no católico sepa y entienda a qué se está obligando un católico al contraer matrimonio, y que los novios reciban una breve instrucción previa, en la que se les enseñen los principales puntos del matrimonio.

En algunos matrimonios mixtos, como aquél entre un cristiano católico y un cristiano no católico, suelen haber grandes diferencias religiosas que hacen más compleja la vida en común. Es por ello que es importante contar con el apoyo espiritual de representantes de ambas Iglesias, para que guíen a los novios de manera que cada uno pueda vivir su fe respetando la del otro. A veces, aunque el amor sea grande, es necesario contar con esta ayuda para que puedan resolver de mejor manera sus diferencias en este ámbito.