La costa de Chile que corre de norte a sur ofrece bellos y mágicos paisajes para declarar el “sí”. Se trata de una propuesta innovadora y elegante que les permitirá, además, personalizar la ceremonia en todos los aspectos, desde elegir un dress code apropiado hasta armar un menú con sabores tradicionales del mar.

Eso sí, para que el enlace tenga legalidad, el matrimonio debe ser oficiado por un funcionario del Registro Civil y contar con testigos, tal como se haría en tierra firme.

Dependiendo de las condiciones y del tamaño del barco que arrienden, algunas parejas únicamente contraen el vínculo en altamar, para luego trasladarse a otro lugar para disfrutar del banquete. En ese caso, la duración puede ser de una hora entre el zarpe, la ceremonia y el regreso.

No obstante, otras parejas apuestan por realizar íntegramente el festejo a cubierta, en un barco más amplio que permita montar mesas para la cena e incluso un espacio para bailar con DJ a bordo.

Valeria Videla Fotografías

Si son amantes del sol y la brisa marina, entonces esta opción es perfecta para ustedes. ¿Necesitan más motivos? Los encontrarán todos a continuación.

1. Ceremonia a medida

Ya sea si prefieren un matrimonio sencillo y más íntimo, así como una celebración lujosa y multitudinaria, es cosa de que rastreen las empresas correctas y seguro encontrarán la alternativa que más les acomoda. De acuerdo a sus intereses y recursos, podrán tener la ceremonia que siempre soñaron. Además, marcarán la diferencia con una boda de este tipo, ya que probablemente ninguno de sus familiares ni amigos se haya casado antes en el mar.

2. Estilo y singularidad

No están en una iglesia, así que siéntanse libres y afortunados de decorar la embarcación como más les guste. Con enredaderas de flores, globos de colores, guirnaldas de luces, collares de perlas, glamorosas sillas blancas o centros de mesa en recipientes de cristal con arena y conchitas. Todo es válido con tal de que el resultado los deje satisfechos. Eso sí, procuren que el decorado no parezca excesivamente sobrecargado.

3. Opciones de vestuario

Ya que el clásico vestido de novia vaporoso o el terno empaquetado podrían resultar un tanto incómodos bajo este escenario, busquen entonces sus propias alternativas para lucir en el gran día. Por ejemplo, un vestido tipo midi para la novia y un traje de lino sin corbata para el novio. Y con respecto a los invitados, pueden incorporar un dress code adecuado, como que todos asistan con alguna prenda en color azul, calipso o celeste.

Javi&Jere Photography

4. Postales de ensueño

Si deciden casarse en el mar, el fotógrafo que contraten estará tan contento y entusiasmado como ustedes. Y es que con el océano de fondo y el atardecer a sus pies, las imágenes capturadas resultarán tan bellas como sacadas de una película. Sin duda que su álbum de matrimonio será la envidia de todos.

5. Exquisito menú

Un casamiento a bordo es la ocasión ideal para deleitar a los invitados con un banquete a base de productos del mar. Además, considerando la generosidad de las costas chilenas, podrán ofrecer una diversidad de mariscos y pescados frescos, tanto en el cóctel como en la cena, desde un fino tártaro de salmón hasta una centolla como plato de fondo. Eso sí, tengan de igual forma un plan B para quienes prefieran la carne roja.

Factores a considerar

  • Si van a celebrar su matrimonio en un barco, procuren casarse en verano para disfrutar de buenas temperaturas sin ningún posible inconveniente. Asegúrense de tener siempre el tiempo a su favor.
  • Las bodas en el mar tienden a ser más sencillas e íntimas, por lo que seguramente tendrán que reducir su lista original de invitados.
  • Deben tomar en cuenta que habrá más de alguna persona que se maree con los vaivenes de las olas, por lo que tendrán que equiparse con un botiquín médico adecuado.
  • Ya que probablemente no habrá habitaciones para descansar ni una sala de juegos, lo mejor es que sea un matrimonio sin niños pequeños.
  • También deben poner ojo en los adultos mayores y contar con ciertas comodidades extras para ellos. Por ejemplo, sillas reclinables y mantas para cubrirse del viento.