Seguramente quieres deslumbrar y estar a la altura de las circunstancias. Sin embargo, antes de salir en búsqueda de tu vestido, debes pensar qué tipo de invitada eres al matrimonio. Porque no es lo mismo ser la madre del novio, la hermana de la futura esposa o la madrina, que una integrante de su grupo de primas, amigas o compañeras de trabajo.

Este estatus marcará la primera pauta de cómo debes vestir, dándote ciertas libertades o poniéndote restricciones, según sea el caso. Por ejemplo, la madrina deberá lucir siempre sobria y elegante, mientras que las amigas pueden jugar e innovar mucho más.

Luego, hay que apegarse al dress code de la invitación. Y si es que éste no existe, entonces hay que tomar en cuenta el lugar y la hora en que se realizará el enlace nupcial.
Si el matrimonio es de día, ya sea al aire libre o en salón, los vestidos cortos o a media pierna son perfectos para la ocasión. Se usan bastante los tonos pasteles o suaves, así como los estampados con flores en telas fluidas. Además, las bodas en el día son el momento ideal para lucir todo tipo de tocados, así como delicados boleros o chaquetas de corte torero.

Si la ceremonia es en la noche, los vestidos largos son la mejor alternativa, aunque también se admiten los de tipo cóctel. Y aquí el abanico es amplio, pues se puede escoger entre trajes glamorosos o no tanto, ya sean lisos, con bordados en piedra o aplicaciones brillantes, entre muchos otros. Para cubrirse del frío, las estolas de pelo lucen hermosas, aunque las capas y abrigos también funcionan muy bien. Si el dress code es de etiqueta, el vestido largo y de gala será tu única opción.

Colores

Para todas las invitadas, independiente del rango, queda estrictamente prohibido usar el color blanco en su elección. Sin embargo, ese veto también se extiende a diseños monocromáticos en tonos como el crudo, beige, marfil o champán. A menos que el dress code diga otra cosa, por ejemplo, si la boda es en la playa.

El negro, por su parte, tampoco suele ser un gran acierto, especialmente en ceremonias de día y al aire libre, pues el color se asocia con el luto. En las fiestas de noche, en cambio, sí tiende a ser más recurrente, aunque por lo general se complementa con algún toque en otro color.

Si eres de las invitadas que busca salir de lo común, tonos como el fucsia, el rojo o el verde siempre lucen fantásticos en la noche.

Accesorios

Lo principal es no sobrecargarse, simplemente hay que accesorizar con complementos chic. Por ejemplo, si llevas un vestido estampado o con aplicaciones, lo mejor será optar por un conjunto de joyería discreto. Si usarás pendientes largos, idealmente con el pelo recogido, entonces olvídate de los collares y gargantillas. Y solo si lucirás un traje monocromático y aros pequeños, podrás complementarlo con un brazalete o joya más llamativa. En este sentido, el ‘menos es más’ nunca falla.

Respecto a las carteras o clutches, apuesta siempre por una discreta, pero rompe la homogeneidad y ocupa una de un color diferente al de tu vestido o zapatos.

Y hablando de calzado, debes escoger sí o sí zapatos con taco alto, ya sea la celebración de día o de noche. Ahora, para evitar dolores e incomodidades, debes estrenar tu par unos días antes de la boda en casa. También puedes aplicarte crema antirozaduras al colocártelos y ponerte unas medias transparentes para que no te lastimen.

Peinado

Los recogidos tan formales están pasados de moda. Por lo tanto, puedes dejarte seducir por un moño despeinado para acompañar un vestido con escote en V; por un semirecogido para vestidos con tirantes finos; o por la melena suelta si prefieres llevar un look más natural.

No obstante, hay otras alternativas que también podrían lucirte fenomenal, como coquetas trenzas largas o de espiga, un versátil falso bob, melena con corona de flores o, incluso, un cómodo moño alto. Todo dependerá de tu sello personal.

Maquillaje

El horario de la cita es lo que manda en este ítem. Si el casamiento es de día, lo ideal es que elijas tonos neutros, como marrón para los ojos, un toque de colorete rosado para las mejillas y un tono nude con reflejos dorados para los labios. La idea es jugar con la simplicidad y la elegancia.

Si el festejo es de noche, en cambio, se recomienda que privilegies colores más intensos y compactos. En este caso, puedes elegir sombras en tonos beige metálicos o grises, un marrón para destacar los pómulos y colores rojos o rosas para lograr una sonrisa de impacto. El objetivo, con este make up, es enfatizar zonas específicas del rostro.

Errores

En ninguna boda puedes usar tus accesorios del diario, como por ejemplo el reloj de pulsera. Tampoco es correcto mostrar los tirantes de la ropa interior y, si el vestido es muy entallado, se ve igualmente de mal gusto que se marque la lencería. Si tu traje es largo, en tanto, debes cuidar que te cubra los zapatos, pero nunca usarlo arriba o a la altura de los tobillos. Además, debes evitar los detalles en pedrería o lentejuela si el evento es al mediodía, así como los escotes muy pronunciados, lo cual corre para todo horario. Por último, si vas a lucir zapatos abiertos, por ningún motivo debes llevar medias. Cuídate de estos errores y, de seguro, te irá muy bien con tu elección. Lo fundamental, eso sí, es que te sientas cómoda, auténtica y feliz.

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