Tal como personalizaron su decoración para matrimonio incorporando pizarras con frases de amor, es posible que también le den un toque único a su casa.

Y ya que los daneses son expertos en felicidad, ¿por qué no replicar su propuesta Hygge a la hora de decorar? Si están próximos a intercambiar sus anillos de matrimonio y ya están pensando en su nueva casa, revisen estos consejos que podrán tomar de inspiración.

Qué es el Hygge

Aunque no tiene una traducción literal, el Hygge se relaciona con conseguir una sensación de bienestar y confort absoluto a través de las cosas simples. Un concepto que es más bien una actitud, un escenario y una forma de vida, cuya consigna es disfrutar de los pequeños placeres.

¿Cómo aplicar esto a la decoración del hogar? Principalmente cuidando los detalles, envolviéndolo de calidez y generando cómodos espacios para el relax. ¡Tomen nota!

Iluminación natural

Siguiendo los patrones del Hygge, la luz natural prima sobre la artificial, por lo que es fundamental dejar pasar la máxima claridad posible por las ventanas. Para ello, pueden retirar las cortinas y persianas durante el día, y encender velas durante la noche para crear una atmósfera acogedora.

Eso sí, ya que seguro tendrán que instalar lámparas, al menos en la habitación matrimonial se recomienda que sean varios puntos de luz tenue. Ahora que acaban de intercambiar sus anillos de oro, este estilo les parece más romántico que ningún otro.

Materiales

La madera es el material por excelencia de la decoración Hygge, pues permite crear ambientes rústicos y muy confortables. Pueden elegirla, por ejemplo, para el comedor, mesa de centro, suelos, estantes, mesón de la cocina y mucho más.

No obstante, ya que la idea es aportar textura a la decoración bajo este concepto, también funcionan los textiles cálidos y peludos, ya sean mantas de pelo, cojines de lana trenzada, frazadas de polar o alfombras, entre otros elementos. ¡Ojo que los estampados también están permitidos!

Rincón personal

Poder disfrutar de un momento de tranquilidad, ya sea leyendo o escuchando canciones con frases bonitas de amor, es una de las claves del Hygge. Y es aquí donde aparece el concepto de Hyggekrog, que consiste en montar un rincón especialmente diseñado para eso.

Por ejemplo, instalar una butaca junto a una ventana para contemplar el paisaje, un sofá repleto cómodo frente a una chimenea o un sitial junto a una mesita donde tengan recuerdos importantes, por ejemplo, el álbum matrimonial que seguro van a querer hojear una y otra vez. Cada persona tendrá que encontrar su propio sitio Hyggekrog.

Colores

El blanco se destaca como el color principal dentro del estilo Hygge, aunque siempre combinado con otros tonos suaves, como el beige, el rosa palo, el crema o el gris claro. Estos colores son ideales para crear un espacio sereno y libre de estrés.

No obstante, si les parecen tonos muy fríos e impersonales, incorporen notas de color a través de almohadones, manteles, bajadas de cama o cuadros, siempre procurando no sobrecargar la casa. Y es que una de las claves de Hygge es el minimalismo, por lo que es necesario no abarrotar los espacios. Por ejemplo, coloquen a la vista solo cosas importantes, como las copas de novios que guardaron de recuerdo o algún otro adorno significativo.

Naturaleza

Por otra parte, las plantas y las flores son fundamentales para los daneses, pues para ellos es indispensable mantener un punto de naturaleza al interior del hogar, sobre todo en los largos meses de invierno.

Por eso son muy bienvenidas las macetas y maceteros, ya sea como centros de mesa, apostados en la ventana, en formatos colgantes, en la habitación matrimonial e incluso en el baño. Pueden ser flores o plantas, aunque lo ideal es que esté muy presente el color verde. Y si conservarán el ramo de novia, tras intercambiar sus argollas de plata, búsquenle también a esas flores un lugar especial.

El exterior

Por último, por pequeño que sea el espacio del que dispongan, no renuncien a disfrutar del exterior. Los daneses, acostumbrados al frío, lo tienen claro y por eso su filosofía es aprovechar hasta el más mínimo rayo de sol, absorbiéndolo desde sus balcones, terrazas o patios.

El consejo, entonces, es que conviertan su espacio exterior en un lugar ideal donde puedan relajarse cualquier día de verano, pero también en pleno invierno aprovechando las horas cálidas, o recurriendo a velas o frazadas.

¿Qué tal? Sin grandes recursos, con estos tips podrán convertir a su casa en un verdadero santuario del relax. Por eso, con la misma ilusión que buscaron el vestido de novia o eligieron los encintados de matrimonio, dedíquense ahora a amueblar y decorar el nuevo hogar. Verán que el Hygge es todo lo que necesitan para ser muy felices.