Alejandro Aguilar
Alejandro Aguilar

Entre definir la decoración del matrimonio, seleccionar el banquete, adquirir las argollas de plata y escoger el vestido de novia, seguro que el tiempo se les vino encima y ya no dan más. ¿Es esa la manera en que quieren vivir? La buena noticia es que están a tiempo de dar un vuelco, tan solo integrando algunas conductas “lentas” a su cotidianidad. Averigüen aquí cómo llevar este estilo de vida una vez que estén casados.

Qué es el movimiento slow

En un mundo acelerado y desconectado muchas veces de la realidad, la filosofía slow tiene que ver con bajar el ritmo frenético de todos los días y aprender a disfrutar de las cosas simples. Un gran aprendizaje, sobre todo, para los tiempos que estamos viviendo. Todo comenzó en 1986 en Italia, cuando emergió el concepto de slow food, en respuesta a la apertura de un local de comida rápida. Sería el primer pasado de la llamada “revolución de la lentitud”. Un concepto llamativo que, si bien suena algo utópico, es perfectamente posible de aplicar en todos los aspectos. ¿Cómo incorporarlo en la vida conyugal? Revisen el siguiente punteo.

Sebastián Valdivia
Sebastián Valdivia

1. Las tareas, una a la vez

Si acaban da mudarse a una nueva casa, tras intercambiar sus anillos de oro, no pretendan pintar, amueblar y decorar todo a la vez. Hagan una lista de prioridades y vayan paso a paso sorteando las distintas etapas. Así le dedicarán más tiempo a cada proceso y el resultado será aún mejor.

2. Desayunar juntos

Aunque sea necesario adelantar un poco el reloj, comiencen el día tomando el desayuno juntos. Ya que por largas horas estarán concentrados en sus labores profesionales, ésta será la mejor manera de comenzar la jornada. Ese sí, procuren comer con calma y saborear cada bocado.

Cristobal Merino
Cristobal Merino

3. Menos pantallas

Intenten reducir el tiempo que pasan frente al computador, la Tablet o el teléfono móvil. Cuando dejen de trabajar, guarden los aparatos tecnológicos y dedíquense a conversar, cocinar, reír o planear el fin de semana.

4. Panoramas afuera

Siempre que sea posible, improvisen un pícnic -aunque sea en su jardín-, paseen en bicicleta o, simplemente, regálense un tiempo para salir a caminar, tal como lo hacían antes de comprometerse y partir su torta de matrimonio. Cuando sea posible volver a salir tranquilos y con calma, aprendan a admirar el entorno, y aprovechen las plazas y parques por las que tantas veces pasaron sin detenerse.

5. Practicar meditación

Ya que no podrán restarse al 100 por ciento de la vorágine que es la vida moderna, encuentren el equilibrio a través de disciplinas que invitan a parar y vivir el momento. Entre ellas, meditación, yoga, tai-chi, pilates o body balance; éste último, que combina las anteriores. Trabajarán cuerpo, mente y alma a través de estas terapias.

6. Celebrar el amor

Mantengan la costumbre de sorprenderse con detalles y no dejen de tener encuentros románticos. Saquen de la vitrina sus copas de novios y descorchen un buen vino para brindar sencillamente porque sí. ¿Más ideas? Dense un baño con esencias para terminar la semana con la energía renovada.

7. Adoptar una mascota

Un animal en casa solo les dará momentos felices, así que no lo piensen más y anímense a integrar a un nuevo miembro a la familia. Las mascotas no saben de prisas y solo quieren cariño, así que les servirá también para aprender a disfrutar más el presente.

Sebastián Valdivia
Sebastián Valdivia

8. Juntas de antaño

¿Recuerdan lo entretenido que era jugar cartas con los amigos? ¿O preparar la cena en vez de comprarla lista? No pierdan la oportunidad de compartir con sus seres queridos -aunque sea de manera virtual-; eso sí, rescaten viejas costumbres que, por lo demás, los obligarán a interactuar y a estar en el presente.

9. Espacio único

Busquen un espacio, dentro de su hogar de casados, donde puedan disfrutar de un momento de relajo, ya sea leyendo un libro o escuchando una lista de canciones con frases bonitas de amor. Pueden instalar, por ejemplo, unas butacas junto a una ventana para contemplar el paisaje o un sofá repleto de cómodos cojines. Sea cual sea, lo importante es que el lugar les encante y lo puedan compartir en pareja.

10. Cultivar un pasatiempo

Finalmente, no hay mejor remedio para romper con la rutina, -otro vicio del mundo moderno- que aprender cosas distintas. Pueden tomar cursos online si no pueden salir de casa. ¿Fotografía? ¿Cine clásico? ¿Escritura creativa? Elijan un curso que les interese a ambos y no duden en inscribirse. Conocerán gente, adquirirán nuevos conocimientos y, de paso, les hará bien, tanto a su relación de pareja como a nivel individual.

Que las frases de amor nunca falten al despertar, como tampoco una cena sorpresa preparada con productos de estación. Ya sea antes o después de intercambiar sus anillos de matrimonio, al final del día son los pequeños detalles los que más se valoran.