Matrimonios

¿Quién oficiará su matrimonio civil?

Si se casarán por el civil, pero quieren darle un toque especial a su ceremonia, contar con un oficiante será la mejor opción que puedan tomar. Descubran en qué consiste esta labor y quiénes pueden ejercerla.

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Además de personalizar la decoración de matrimonio o incorporar a los votos frases de amor de su propia creación, también es posible darle un toque diferente a la boda en su totalidad. Una misión en la que un oficiante tendrá mucho que aportar, ya sea un profesional contratado o un ser querido. Y sobre todo si intercambiarán sus anillos de matrimonio solo por el civil, no pierdan la oportunidad de contar con esta figura que, sin ninguna duda, le dará un sello único a su celebración.

Sobre la boda civil

La Negrita Photography

El matrimonio civil debe ser presidido por un oficial del Registro Civil, ya sea en las dependencias del mismo, en la casa de uno de los contrayentes o en el lugar de común acuerdo que se indique, siempre que ese domicilio corresponda a la jurisdicción del oficial civil.

En general, se trata de una ceremonia muy breve que incluye la lectura de artículos del Código Civil, el consentimiento mutuo al matrimonio, el intercambio de anillos de oro y la firma del acta nupcial. No obstante, hoy en día es posible personalizarla incorporando lecturas, discursos, un canto a capela o rituales de carácter simbólico, entre otras propuestas. Todas ellas, tareas que serán guiadas por un oficiante, ya sea un maestro de ceremonias profesional o algún ser querido, quien tendrá que darle un hilo conductor a la celebración.

Tareas del oficiante

Mauricio Chaparro Fotógrafo

Aunque es relativo según el guion que establezca cada pareja, las tareas del oficiante suelen ser prácticamente las mismas. Entre ellas, convidar a los invitados a tomar asiento en sus respectivas ubicaciones, dar la bienvenida esbozando unas frases bonitas de amor relacionadas con los novios, leer alguna lectura, guiar a los testigos cuando tengan que participar, oficiar algún rito simbólico que se incorpore y, finalmente, dar las gracias y hacer la despedida. En el fondo, la tarea del oficiante es dirigir el matrimonio desde el principio hasta el final.

Por qué contratar a uno

Jonathan López Reyes

Hay diversas razones para inclinarse por contratar a un oficiante, aunque básicamente tiene que ver con elegir a una persona que se dedique de forma profesional a esta materia. Es decir, que posea experiencia, esté acostumbrada a tratar con diferentes audiencias, sea capaz de emocionar, de hacer reír, sea carismática y maneje la dinámica de una ceremonia civil al revés y al derecho.

Además, siempre con el foco en tener una postura de argollas de plata a la medida, un oficiante calificado podrá aportar con muchas ideas, musicalizaciones y guiones, así como crear libretos totalmente inéditos y personalizados. Pero no solo eso, ya que también encontrarán expertos en la realización de ceremonias simbólicas, como el matrimonio pascuense, la ceremonia mapuche, el ritual de las velas, la plantación de un árbol, la atadura de manos, la ceremonia del vino o el rito de las velas, entre muchas más.

En resumen, contratar a un oficiante les garantizará contar con los servicios de una persona calificada para oficiar una boda civil, a la vez que será una figura que le aportará un toque de formalidad y sabiduría a su enlace. Lo ideal es que se reúnan una o dos veces con el profesional para no dejar suelto ningún detalle.

Por qué un ser querido

Julio Castrot Fotografía

Mientras algunos se inclinarán por la experiencia de un oficiante contratado, otras parejas privilegiarán la cercanía e intimidad que tendrán con un ser querido. Podrán elegir entre sus familiares más cercanos o amigos íntimos, independiente del sexo, edad, inclinación religiosa, si son sus padrinos, damas de honor o best men. Y es que lo que importante, en este caso, es que se sientan compenetrados y en confianza con esa persona especial. Por algo escogerán esta opción y no la anterior.

Eso sí, es importante que a la persona que designen como oficiante de su boda civil no tenga problemas con hablar en público, ni tampoco le cueste improvisar. Y asimismo, que no le incomode el rol, sino por el contrario, lo llene de alegría, emoción e ilusión. Ya sea un familiar o amigo, lo ideal es que elijan a una persona que los conozca bien a ambos, que esté interiorizada con su historia de amor y que sepa interpretar qué es lo que desean de su ceremonia.

Para crear el guion y hacer un ensayo general, en tanto, tendrán que reunirse previamente al menos dos veces con esta persona. Y ya que su participación será gratuita, no olviden tener con su oficiante un detalle especial, además del encintado de matrimonio y/o souvenir que le entregarán a todos los invitados. Puede ser, por ejemplo, una medalla con la fecha de la boda o un collage con fotos donde aparezcan los tres.

Tan importante como seleccionar el traje de novio y el vestido de novia, será elegir a esa persona que oficiará como maestro o maestra de ceremonia. Y ya sea un profesional contratado o uno de sus invitados, sin duda será el oficiante a quien busquen primero para alzar sus copas de novios para el brindis inaugural.

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