Atacama Film

Los matrimonios militares se caracterizan por sus tradiciones. Por ejemplo, los momentos donde los compañeros militares del novio forman parte de la celebración, creando instantes atractivos y distintos por completo a los matrimonios convencionales. En este tipo de matrimonio, el novio siempre está vestido con el uniforme correspondiente a su rango, y lo lucirá como nunca el día de su matrimonio, junto a su preciosa novia vestida de blanco y sus compañeros de cuartel, uniformados también para la ocasión con sus trajes reglamentarios.

Pero el vestuario y las tradiciones no lo son todo. En los matrimonios militares existe un estricto protocolo que los novios deben tener en cuenta si lo que desean es una perfecta e impecable celebración militar. Aunque la pareja siempre deberá preguntar a los oficiales ante la posible aparición de nuevas directrices, como por ejemplo el sacerdote que oficiará la ceremonia, lo cierto es que desde un comienzo destacan ciertos protocolos que logran diferenciar por completo una boda militar de las más convencionales, convirtiéndolo en un acto lleno de romanticismo e emociones. Muy típico de estos matrimonios es el arco de sables, correspondiente al Ejército y la Fuerza Aérea, o el de espadas, correspondiente a la Marina.

Como una forma única de alabar a los novios en el día más importante de sus vidas, el arco de sables o espadas supone el alza de estas armas por parte de los compañeros del novio, creando un solemne arco a la salida de la Iglesia, por el que pasarán los recién casados después de dar el sí. Dependiendo de la rama del servicio, Fuerza Aérea, Ejército o Marina, el protocolo cambiará levemente, aunque el sentido mensaje de este acto será siempre el mismo. El corte de la torta es otro gran instante en las ceremonias militares, pues si ya existe una radicada tradición en la que la pareja debe partir el primer trozo de su pastel con una espada, en un matrimonio militar esta popular tradición cruza fronteras, ya que el corte lo se lleva a cabo con la espada o el sable del recién casado, personalizando y haciendo de éste un momento único y memorable.

Sin duda alguna, un matrimonio militar es una ceremonia simbólica, íntima y con un profundo significado, en especial para el novio, quien ve su gran día como una oportunidad única de reunir la parte militar y civil de su vida, siendo las dos muy importantes para él.