Tan importante como esa tarjeta con frases de amor del primer aniversario o la entrega del anillo de compromiso, es también el momento en que la familia y amigos conocen a esa persona especial.

¿Aún no presentas oficialmente a tu pareja? Si ya tienes una relación sólida y, más aún, están decididos a intercambiar próximamente anillos de oro en matrimonio, entonces es tiempo de que la integres a tu familia y amigos. Apunta estas claves para que resulte todo bien.

Busca el momento y lugar apropiados

Una buena idea es presentar a tu pareja en el contexto de un almuerzo o cena. Eso sí, para que nadie esté apurado o pendiente de hacer otras cosas, programa el encuentro para un fin de semana y avisa a tus invitados, al menos, con una semana de anticipación.

Además, para que el ambiente sea más relajado y todos se sientan cómodos, lo ideal es que la cita sea en tu propia casa. No obstante, si prefieres algo más impersonal, como un restaurante o una cafetería, elige un lugar agradable para estar allí varias horas.

Aprovecha fechas especiales

Si ya están planeando su postura de argollas de plata, pero tu pareja aún no conoce a tu círculo más cercano, reunirse en torno a una fecha emblemática será la excusa perfecta para terminar de una vez con el misterio.

Por ejemplo, tu celebración de cumpleaños, las Fiestas Patrias, la Navidad o algún otro día festivo que amerite organizar un banquete.

Segmenta los grupos

Si no quieres que tu pareja se sienta intimidada con tantas preguntas en el primer encuentro, una alternativa es que la presentación oficial se realice en dos rondas; la primera con tus familiares y la segunda con los amigos, o viceversa. Pueden reunirse con tus papás en un almuerzo y con los amigos a tomar algo en un bar.

Entrega información clave

Para evitar momentos desagradables, advierte tanto a tu pareja como a tus familiares y amigos, sobre posibles temas sensibles que es mejor no abordar. Ya sean asuntos de familia, políticos, de religión o incluso fútbol, lo ideal es que nada perturbe este momento tan esperado.

Además, siempre suma que ambos lados manejen información básica del otro, por ejemplo, adelantar cómo son de carácter tus familiares o algún hobbie de tu pareja. Así, al menos, será más fácil romper el hielo, aunque siempre podrán hablar sobre temas livianos, como algún próximo destino de vacaciones o alguna película de estreno que desean ver.

Media la conversación

Ya que serás el nexo común entre las dos partes, es clave que participes activamente de la reunión y plantees temas sobre la mesa o anécdotas que sabes que funcionarán.

Especialmente en el caso de los padres, que exige un mayor protocolo, procura que tu novio o novia sienta tu apoyo en todo momento y por nada se te ocurra ausentarte por un rato largo. Por otro lado, tampoco intentes forzar temas si no están fluyendo por si solos.

Mantén el protocolo

Si bien no se trata de la postura de anillos de oro, ni mucho menos, es importante respetar ciertas normas de protocolo en este primer encuentro. Por ejemplo, nada de besos apasionados, ni contar infidencias, ni pegarse al celular, ni molestar a los presentes cuando aún no hay suficiente confianza. Asimismo, si la cita será en un restaurante u otro lugar público, procuren llegar a la hora.

Con estas indicaciones se te facilitará la tarea de presentar a tu pareja a tu círculo íntimo, aunque siempre existirá una cuota de nerviosismo.

¿Lo mejor de todo? Que recordarán ese momento, tanto como el día en que intercambien sus anillos de matrimonio y declaren sus votos con frases bonitas de amor. Por lo demás, será una experiencia que puede dejarles grandes anécdotas.