A diferencia de elegir el vestido de novia, el traje de novio o, incluso, los anillos de matrimonio, armar la lista de invitados deben hacerlo sí o sí entre los dos. Y ya que no siempre resulta una tarea tan fácil, especialmente si vienen de familias numerosas, lo importante es que mantengan la calma y comiencen a confeccionarla con tiempo. Por lo tanto, si el anillo de compromiso ya es una realidad y pronto comenzarán a organizar la boda, tomen nota de los siguientes consejos que los orientarán en esta primera etapa.

Definir estilo de la boda

Antes de comenzar a enumerar familiares o amigos, deben decidir si el matrimonio será masivo, mediano o una ceremonia íntima, lo que dependerá en gran parte del presupuesto del que dispongan. Tomen en consideración que en la mayoría de los centros de evento se cobra por persona.

Escribir un primer borrador

Ya habiendo despejado si será una boda para 120 o para 50 invitados aproximadamente, hagan un primer borrador con todas aquellas personas con que les gustaría compartir su torta de matrimonio. Desde los más cercanos hasta aquellos que casi no ven. Pueden hacer un borrador en común o uno por cada novio.

Con o sin pareja

Por otro lado, una decisión clave que deben tomar es si los invitados irán o no con acompañante. ¿Todos? ¿Solo algunos? Es fundamental que definan este punto porque si invitarán, por ejemplo, a un amigo con pareja, es probable que quieran mantener el patrón con los demás. Para que se vayan ordenando, al lado del nombre de la persona en su lista agreguen un “+1”.

Con o sin niños

Otra determinación que tendrán que tomar es si quieren que asistan niños a su postura de argollas de plata, ya sean los hijos pequeños de sus amigos o sus primos adolescentes. Recuerden que por los niños igualmente se paga menú.

Invitados “por compromiso”

Quizás deban hacer una o dos invitaciones de este estilo, así que es mejor que de antemano les consignen un espacio en su listado. Puede ser, por ejemplo, que se sientan comprometidos a invitar al jefe o, quizás, a algún compañero de trabajo que anteriormente los convidó a su enlace nupcial. Además, si sus padres les aportarán con dinero, ya sea para costear los adornos de matrimonio, el fotógrafo o el grupo musical, tal vez quieran cederles alguna invitación a ellos.

Filtrar por afectos

A estas alturas, es probable que tengan muchos nombres en la lista y, al sumar el valor por persona, se les escape del presupuesto. No tendrán duda con los familiares y amigos más cercanos, ya que son los imprescindibles que no pueden faltar (padres, hermanos, cuñados, etc.). Pero, ¿qué criterios seguir con el resto de las personas? Para este caso, la técnica más efectiva es filtrar según los afectos, así que intenten guiarse por las siguientes preguntas:

  • ¿Qué tan importante es su presencia en nuestra boda?
  • ¿Nos hemos comunicado en el último año?
  • ¿Ha estado en algún momento importante de nuestra vida o viceversa?
  • ¿Nos invitaría o ha invitado a su boda?
  • ¿Estamos dispuestos a pagar por su acompañante, aún sin conocerlo?
  • Y en el caso de ser un compañero de oficina, ¿nos seguiríamos viendo si alguien se cambia de trabajo?

Reajustar la lista

Ya habiendo reducido el número de invitados, hagan nuevamente la lista, que será la oficial y a partir de la que comenzarán a enviar los partes personalizados con frases bonitas de amor como detalle especial. Sin embargo, tampoco se deshagan del primer borrador. Y es que seguro habrá más de alguno que no podrá asistir, lo que les permitirá hacer correr la “lista de espera”. De hecho, si éste es el plan, entonces pidan a sus invitados que confirmen su asistencia cuanto antes. Así podrán invitar a los rezagados sin que sea demasiado a contra reloj.

Una vez cerrada la lista, por tanto, podrán dedicarse a enviar las invitaciones. Eso sí, ya que serán el primero acercamiento a su boda, preocúpense de personalizarlas, ya sea con frases de amor, con algún diseño especial o, incluso, que armonicen con la decoración de matrimonio que tienen en mente. ¡A sus invitados les encantará!