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Más que un intercambio de anillos de matrimonio, lo que ocurre en una ceremonia celta es la unión de dos almas que se materializa a través de un amarre de manos. Un ritual cargado de símbolos  y, todo ello, entre oraciones, plegarias y frases de amor que honran tanto a la madre tierra como a los antepasados. Si quieren disfrutar de una experiencia inolvidable, entonces alisten sus copas de novios para brindar al mejor estilo de los pueblos celtas de la Edad de Hierro.

Cómo es un matrimonio celta

Casona la Reina

Si hay algo que caracteriza a este tipo de enlaces, es la profunda conexión con la naturaleza y, por lo tanto, cualquier ritual que se realice estará en consonancia con el respeto hacia el planeta.

Una boda celta es un evento con muchos simbolismos, en el cual dos almas se unen para que sus fuerzas y cualidades se dupliquen, a la vez que suplan sus carencias y defectos, con el apoyo y aprendizaje del otro.

Siempre en un entorno al aire libre, la ceremonia será oficiada por uno o dos oficiantes en un templo formado por un círculo hecho con flores blancas y cuatro velas dispuestas sobre los puntos cardinales.

El altar debe estar orientado hacia el norte y sobre él se pondrá una vela dorada que simboliza el sol, una vela plateada encarnando a la luna, una vela blanca en representación de los presentes y otra blanca con un cuenco con sal representando a la tierra. Además, se colocará un último cuenco de agua en representación de este elemento.

Una vez todo dispuesto, el sacerdote dará comienzo a la ceremonia con una declaración de propósitos, en la que expondrá con frases bonitas de amor el motivo que allí los congrega.

El ritual de unión de manos

En ese momento entrarán los novios por el Este de la mano de sus padrinos, posicionándose dentro del círculo de flores. A continuación, los celebrantes recitarán oraciones en las que se honrará a los antepasados de los novios y, en seguida, estos entregarán regalos simbólicos a sus padres, colocando en el altar una ofrenda que simboliza a la tierra.

Entonces, el sacerdote unirá las manos de ambos de derecha a izquierda y las atará con un lazo como símbolo de eternidad, bendecirá los anillos y les preguntará si juran traer luz, amor y felicidad a esta unión. Importante es que sus manos deben quedar entrelazadas formado un ocho, que no solo representa al infinito, sino también, la unión del sol y la luna, y de las energías femeninas y masculinas.

Tras este juramento, los novios deben desatarse las manos sin deshacer el nudo y entregarse los anillos de oro mutuamente. En ese momento, ya casados, deberán coger la llamada piedra nupcial de los buenos deseos y, con las manos sobre ella, consagrarla.

Para concluir el rito se debe agradecer a la naturaleza y, para ello, ambos novios tendrán que comer un trocito de pan y beber un sorbo de vino, a la que vez que dejan en el suelo otro pedazo de pan y un chorrito de vino.

Finalmente, todos los presentes se unirán en un gran círculo y, tomados de la mano, recitarán una plegaria para compartir sus buenos sentimientos con el mundo.

El vestuario

Mika Herrera Novias

La idea es emular lo más que se pueda el vestuario que usaban las novias de estos pueblos y, por lo tanto, lo mejor será apostar por un vestido de novia sencillo, con una tela ligera y una confección de acorde con el entorno. Por su parte, una flor típica utilizada en las bodas celtas es la llamada Bell de Irlanda, por lo que la novia puede utilizar una corona con estas flores en la cabeza, o bien, llevarlas en el ramo.

El novio, por su lado, puede lucir el traje clásico, aunque también está permitido un estilo mucho más casual.

Tradiciones asociadas

Iguana Orfebrería

Los celtas usaban este rito para unir a dos personas de forma provisional durante un año. Tras el transcurso del mismo, podían decidir si la convivencia había ido bien y formalizar el enlace o separarse.

Por otro lado, el paso hacia la nueva vida en común suele representarse a través del rito de saltar sobre una escoba en el suelo. Ello, pues la escoba simboliza el utensilio que limpia lo viejo y da paso a lo nuevo. Es la mujer en este caso quien debe coger de la mano a su esposo para saltar sobre la escoba.

Otra tradición es conocida como el pañuelo mágico, que indica que la novia debe cargar un pañuelo especial con algunas puntadas, cuya magia es que se debe ir pasando de generación en generación.

El mito de la sal, en tanto, sirve para protegerse del mal de ojo y consiste en que las parejas deben comer sal y harina de avena al comienzo de la ceremonia de su matrimonio.

Por su parte, una boda celebrada en luna creciente y marea alta es la combinación perfecta para atraer la felicidad, mientras que ningún invitado debe ir vestido de verde, ya que es un presagio de mala suerte.

El ritual del velo, por su lado, hace referencia al paso de la novia de doncella a diosa, que ocurre al finalizar la ceremonia cuando el novio se lo levanta. Ese momento representa un nuevo comienzo para la mujer, según los celtas.

Los lazos

Fotografía y Video Rodrigo Villagra

Los lazos o cuerdas con los que entrelazaron sus manos, son guardados por los novios como recuerdo de los votos que se hicieron el uno al otro. Y ojo que el color también representa algo especial, por lo que las parejas suelen trenzar cuerdas de los colores que simbolizan lo que ellos aspiran para su vida en común. 

Naranja: Atracción, bondad y abundancia. 

Amarillo: Encanto, confidencia, balance y armonía. 

Verde: Fertilidad, fortuna, salud y alimento. 

Celeste: Tranquilidad, entendimiento y paciencia. 

Azul: Longevidad y fortaleza. 

Morado: Sanación, poder y progreso. 

Rosa: Amor, unidad, romance y felicidad. 

Rojo: Voluntad, pasión, fertilidad, coraje, vigor y sexualidad. 

Marrón: Salud, talento, habilidad, hogar y corazón. 

Dorado: Unidad, longevidad y prosperidad. 

Plateado: Creatividad, inspiración y protección. 

Gris: Balance y neutralidad. 

Blanco: Pureza espiritual, verdad y paz. 

Desde el vestido de novia hasta la disposición del altar. Todo tiene un sentido en la celebración celta; tal vez, una de las más románticas que ha logrado traspasar generaciones. Además, como es tendencia en todos los matrimonios, el rito hoy en día es posible de personalizar con frases de amor cortas, entre otras opciones que pueden incorporar al momento de declarar los votos.