Sin renunciar a la solemnidad que amerita el momento, son cada vez más las parejas que modifican el protocolo al intercambiar sus anillos de matrimonio. Desde incorporar frases de amor célebres a sus votos nupciales, hasta cerrar el instante con una ceremonia de la luz.

Y así como hoy día hay mucha más libertad en torno a elegir el traje de novio y el vestido de novia, también es posible adaptar el banquete según mejor les parezca. Entre otras cosas, en lo que respecta a las mesas.

Mesas libres

Fundo Los Cóndores - Abanico Eventos

En la búsqueda constante por darle al matrimonio un toque personalizado, es común por estos días no respetar la clásica enumeración de las mesas por grupo familiar. Si bien se trata de una opción ordenada que a muchos aún les gusta o acomoda, lo cierto es que las parejas del nuevo milenio se inclinan por un estilo más informal y desenfadado a la hora de montar el banquete. Por algo los food trucks y estaciones de comida son tendencia por sobre el menú de tres tiempos, mientras que la torta de matrimonio, de fondant blanco y tres pisos de alto, hace rato que quedó en el pasado.

El de las mesas libres, por su parte, corresponde a un estilo que encaja perfecto en las celebraciones de inspiración millennials, así como si se inclinan por una decoración de matrimonio campestre. Pueden complementar esta propuesta con una zona de picnic, por ejemplo, que los invite a todos a compartir de otro espacio sin designaciones.

Mesas rectangulares

Viña Los Perales

Si lo que desean es ahorrarse el quebradero de cabeza de elegir a quién sentar con quién, una estupenda idea es apostar por una o más mesas largas tipo “té club”, como se les conoce popularmente en Chile.

Mientras el espacio sea suficiente para montarlas cómodamente, esta alternativa les permitirá a sus invitados sentarse dónde y con quién ellos quieran, dejándolos a todos felices. Contrario a lo que tiende a pasar con el modelo tradicional, pues no falta el grupo de amigos que queda distribuido en mesas separadas.

Ahora, para evitar que sus invitados se confundan, utilicen a la entrada una pizarra explicativa con frases bonitas de amor como “hoy dos familias se convierten en una, así que elige un asiento, no un lado”. O “siéntate donde quieras, todos somos familia”, entre otras ideas. Y así no andarán perdidos deambulando sin rumbo entre las mesas.

¡Ojo! Por un tema de espacio, las mesas “té club” son más recomendadas para matrimonio íntimos que masivos.

Mesas sin nombre

José Puebla

A excepción de la mesa presidencial, reservada especialmente para novios, padres y padrinos, otra propuesta que toma cada vez más fuerza es la de saltarse la confección del seating plan y el marcador de mesas. Es decir, ya sean redondas, ovaladas o rectangulares, la idea es no designarlas, de modo que cada invitado se siente donde mejor le parezca.

Seguro quedarán puestos desocupados en algunas, mientras que en otras hasta deban incorporar otra silla. ¡No importa! Si apostarán por un formato libre y sin protocolo, el tema de homogeneizar la estructura del banquete pasará a un segundo plano, por lo mismo, un banquete tipo buffet suele ser el ideal.

Ahora, si por jugar con los adornos de matrimonio desean nombrar igualmente a las mesas, por ejemplo, si eligieron la temática musical y quieren usar vinilos, servirá al menos como una guía para sus garzones. Así podrán identificar más fácilmente entre ellas a cuál le hace falta vino o si ya está lista para el postre.

Más allá de enumerarlas o no, las mesas son claves dentro de la decoración para matrimonio, así que preocúpense de darles un toque especial. Ya sea al elegir la mantelería, la vajilla, las flores o los centros de mesa para matrimonio, tengan en cuenta que allí sus invitados pasarán varias horas, así que es clave que se sientan cómodos y a gusto.