No se desesperen. Si se ven obligados a postergar la boda, tendrán que hacer algunos ajustes, pero no den por perdidos ni los anillos de matrimonio, ni el vestido de novia, ni tampoco los regalos.

Ya tengan clara la nueva fecha o no, lo esencial es que comuniquen la noticia a tiempo. De este modo, no alcanzarán a encargar la torta de matrimonio y recuperarán gran parte de su dinero. Si se encuentran en esta situación, revisen los siguientes consejos sobre cómo proceder.

Avisar a los proveedores

Junto con dar aviso en la iglesia o Registro Civil, lo primero que deben hacer es informar a los proveedores que el matrimonio se pospone. Y lo más probable es que tengan que pagar una multa previamente estipulada en la firma del contrato. Es decir, les devolverán el dinero, si es que ya han cancelado, pero en un porcentaje menor.

Ciertos proveedores, como banquetería, locación, fotógrafo, vehículo nupcial y DJ, trabajan con tiempos y, por lo tanto, es fundamental que les avisen cuanto antes. Así ellos podrán recalendarizar sus agendas. No obstante, si están seguros de que el matrimonio se realizará en otra fecha, hay algunos con los que podrán continuar, por ejemplo, con las boutiques donde comprarán sus trajes de novios.

Ahora, si quieren cancelar a los menos proveedores posibles, para evitar las multas, pueden solicitar, si es que aún están a tiempo, que los encintados de matrimonio y souvernirs sean confeccionados sin fecha. Y lo mismo con sus anillos de oro blanco, si ya los encargaron. De este modo, cuando estén en condiciones de retomar la boda, ya tendrán varios ítems avanzados.

Comunicar a los invitados

Otro punto que apremia es avisar a los familiares y amigos. Tanto si han enviado el save the date, parte de matrimonio o ambos, es clave que les hagan llegar la información de una manera rápida y efectiva. Es decir, no a través de un correo electrónico, ya que nada les asegura que lo leerán.

La mejor forma, por lo tanto, es a través de un llamado telefónico, que les permitirá además dar las excusas de la postergación. Lo ideal es que se dividan a los invitados, llamando cada novio a los que sean de su parentesco.

No obstante, si no quieren repetir las explicaciones una y otra vez o, emocionalmente no se sienten capaces, pueden redactar una comunicación y enviarla a través de un grupo de WhatsApp o de la página web del matrimonio. Eso sí, no tienen que entrar en detalles, si no quieren.

Qué hacer con los regalos

A diferencia de una cancelación, una postergación solo implica un cambio de fecha. Por lo tanto, no tendrán que devolver los obsequios ya recibidos. Lo que sí se recomienda hacer, en cambio, es avisar en la multitienda o empresa donde tengan la lista de regalos. No deberían tener ningún problema. Sin embargo, es probable que les pidan la nueva fecha para poder reactivar el código.

Posibles razones

Son diversas las razones que los pueden motivar a postergar el matrimonio. Entre las más comunes, descubrir a mitad de camino que el presupuesto no es suficiente para cubrir todos los gastos, que van desde el arriendo de la locación, vestuario, banquete, adornos de matrimonio y mucho más.

Por otro lado, también es posible que uno de los dos enfrente el despido de su trabajo o, por el contrario, que un asunto laboral les impida intercambiar sus anillos de oro en la fecha acordada. Por ejemplo, un viaje inamovible o una conferencia que deban liderar.  Otro motivo puede ser la enfermedad de uno de los novios o persona cercana, así como la muerte de un familiar o amigo íntimo que los devaste.

Y por último, si están atravesando por una crisis de pareja, quizás lo mejor sea aplazar el matrimonio hasta que se sientan totalmente seguros de dar el paso.

No serán la primera ni la última pareja en posponer la boda. Tampoco se trata de devolver el anillo de compromiso ni mucho menos, sino que de reajustar y reordenar los preparativos para otra fecha. Lo bueno es que tendrán más tiempo para todo; desde elegir las canciones, hasta pensar en las frases de amor que incluirán en sus votos.