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Pueden querer muchas cosas de su relación y pareja, menos esperar cambiarla. De ahí que sea tan importante conocerse antes de pensar siquiera en el anillo de compromiso, para que el día de mañana no sufran por problemas que vieron en el inicio de la relación, pero que no se atrevieron a conversar con tiempo.

Ahora, si están felices y ad portas de intercambiar sus anillos de matrimonio, ¿saben qué esperar realmente de la otra persona? Una vez convertidos en un matrimonio, ¿será capaz de llenar el otro sus expectativas? Mientras personalizan sus votos con frases de amor inspiradoras, aquí les contamos lo que pueden esperar como requisitos básicos para que su relación se fortalezca cada día más.

1. Afecto

Ya sea que lleven una semana de casados, un año o diez, las demostraciones de amor son indispensables en una relación sólida y un signo fehaciente de un vínculo saludable. Sin importar la manera en que expresen ese afecto -tiempo de calidad, contacto físico, palabras de afirmación, regalos o detalles-, lo cierto es que las muestras de amor son algo que pueden y deben esperar de la otra persona y ustedes mismos practicar.

Desde acciones tan simples como enviar un mensaje con una frase bonita de amor, hasta preparar una sorpresa en un día cualquiera. Asimismo, es importante manifestar la admiración que sienten el uno por el otro, así como dedicar instancias para dar rienda suelta a la pasión.

2. Respeto

Daniel Esquivel Fotografía

Por más que tengan una fuerte diferencia de opinión, el respeto es algo que nunca deben perder y que ciertamente va más allá de ser fiel. Está bien discutir, hacer una crítica o reírse de una situación graciosa en particular, pero siempre desde el respeto profundo que se espera que una pareja pueda sostener en el tiempo. No olviden que éste, desde todos los ángulos, es la base de una relación sana. En otras palabras, el respeto no es negociable bajo ninguna ley.

3. Apoyo incondicional

Cualquier problema, fracaso, caída o dolor en la vida, por más duro que éste parezca, siempre se volverá un poco más liviano teniendo al lado a la persona que eligieron para intercambiar sus anillos de oro. Y es que la pareja, más que nadie en el mundo, sabrá entregar la palabra precisa, escuchar cuando sea necesario o, simplemente, consolar desde un sentido abrazo. Por ese motivo, es clave tener la tranquilidad de que la otra persona estará ahí siempre, en las buenas y en las malas. Pase lo que pase y a cualquier hora.

4. Disposición

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Ya que toda relación conlleva un vaivén de emociones, desde el mismísimo día en que alcen sus copas de novios e incluso antes, necesitarán tener la mejor disposición para enfrentar juntos el día a día con éxito.

Disposición a permitir la influencia recíproca; a realizar los ajustes para crecer en la relación; a transar en aspectos de la convivencia; a perdonar y a pedir perdón con humildad; a escuchar, acompañar, comprender y permanecer; a ver el vaso más lleno que vacío; y a disponer de todo lo bueno que hay en cada uno, sin que eso afecte a su propia individualidad, entre muchas cosas más. En resumidas cuentas, disposición a hacer de su relación un lugar en el que ambos quieran estar.

5. Libertad y empatía

Un Cuento De Luz

Así como es fundamental confiar en la pareja y saber que no se traicionarán, también es importante que ambos respeten los espacios y tiempos del otro. Se trata de una libertad en el sentido más amplio, desde poder compartir con grupos de amigos en paralelo, hasta respetar si alguno quiere esperar más tiempo para tener hijos, aunque ya lo hayan conversado. De hecho, lo peor que pueden hacer en una relación es desconfiar el uno del otro o ponerse presiones en temas tan importantes como la familia. Lo ideal, aunque vayan a tiempos distintos, es que puedan acompañarse en sus procesos.

6. Complicidad y comunicación

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Dos pilares fundamentales de una relación exitosa son la complicidad y la comunicación, que deben procurar mantener siempre y cuidar, sobre todo, en tiempos digitalizados. No se trata de sentarse a conversar todos los días por horas, sino que de conocerse a tal punto, que sean capaces de entenderse a través del lenguaje físico y verbal. Con el tiempo irán sorteando etapas y, en este camino, descubrirán esa conexión especial que se traspasa en algunas parejas y que los vuelve cómplices con tan solo una mirada; o con susurrar una frase de amor corta para arreglarle un mal día. Ser amantes, cómplices y mejores amigos es uno de los grandes tesoros a los que aspirar.

Ahora ya saben qué trabajar si desean que su relación se fortalezca cada vez más. Y qué mejor que practicar en la preparación de la boda, seleccionando juntos la decoración para matrimonio, así como las argollas de plata con las que consagrarán su amor, entre muchas otras tareas que se vienen por delante.