Los meses previos a un matrimonio suelen ser de muchas preocupaciones, entre ellas mantenerse en forma para el gran día. Las dietas, el gimnasio, sumado a todo lo que significa elegir la decoración para matrimonio, el menú de la cena, los vestidos de novia, etc, hace que cuidarse sea un poco más fácil. El problema es lo que viene después.

Y es que es lógico que tras la boda, los novios tiendan a relajarse y olvidar la vida saludable. Esta tendencia es más común que lo que muchos creen, y hay varias razones que lo explican; una de ellas es que ya no está esa presión de tener todos los ojos encima.

¿Cuáles son las otras razones del descuido y cómo se pueden revertir? Pongan atención.

1. De vuelta a la vida social

Volver a tener tiempo para ver a los amigos, luego de tantas semanas enfocándose en los preparativos del matrimonio, hace que también se vuelva a la vida social y, por ende, a la comida. Las salidas e invitaciones a comer se vuelven más frecuentes y así es como los platos saludables quedan en el olvido. No está mal salir de vez en cuando y darse un gusto, pero como todo en la vida, con mesura.

Una recomendación en este caso es proponerse buscar lugares para comer rico y saludable. Estas también pueden ser buenas oportunidades para compartir con amigos en restaurantes de comida sana, y no por eso menos sabrosos.

2. Ya no hay presión

Si bien los meses previos a la boda son inolvidables, poder olvidarse de los adornos de matrimonio, las pruebas de peinado y las copas de novios, es realmente sacarse un peso de encima. Esto hace que ambos se sientan más relajados, y esa libertad es la que a veces hace que olviden que una vida sedentaria es mala en cualquier etapa de la vida.

3. Otras preocupaciones

El foco de las preocupaciones cambia después del matrimonio. Ahora hay que preocuparse del nuevo hogar, comprar lo que falta, sumado a los respectivos trabajos de cada uno, por lo que a veces no hay tiempo para cocinar saludable. Ahí es cuando la comida chatarra y los pedidos a domicilio se vuelven una gran tentación.

Para evitar esto, organizarse es una solución que nunca falla. Armen un calendario semanal y pónganse de acuerdo para cocinar. En caso de que realmente el tiempo sea escaso, organícense para cocinar los fines de semana y guardar la comida o, por último, preocuparse de tener cada mañana un desayuno balanceado.

4. Vida en pareja

Es importante destacar que comer bien y hacer ejercicio no debe hacerse por un otro, sino por uno mismo. Recordando esto, la vida en pareja no debiese ser un impedimento para seguir cuidándose y alimentándose de buena manera.

5. Comidas fuera de casa

La vida de casados es también una excusa para comer afuera. La celebración de aniversarios o simplemente el gusto por comer, hace que muchas veces se caiga en los excesos. Esto afecta no solo en el tipo de alimentación, sino también a las finanzas, y es por eso que hay que tener cuidado.

Al igual que en el punto anterior, tener un calendario ayuda mucho. Porque no es la idea privarse para siempre de platos altos en calorías, pero sí moderarse. Anoten las fechas para darse gustitos, que ojalá no sean muchas al mes, y entonces no debería haber problemas.

Aunque los peinados de novia o la redacción de las frases de amor frente al altar ya no sean una preocupación, eso no es motivo para olvidar mantenerse activo y saludable después del matrimonio. Teniendo eso claro y manteniendo firme la fuerza de voluntad, todo andará perfecto.