Desde personalizar la decoración para matrimonio hasta elegir las frases de amor que incluirán en sus votos. En una celebración todos los detalles importan y así también los distintos platos que se presentarán en el banquete.

Las sopaipillas, por ejemplo, son una opción que cada vez cautiva a más parejas. Y es que, independiente de los alimentos o licores que elijan para brindar con sus copas de novios, estas masitas fritas de harina y zapallo siempre caerán bien.

Para el cóctel

TodoEvento
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Tanto si el matrimonio será al mediodía o de tarde/noche, incorporen sopaipillas entre los bocados para la recepción. Y aunque el tamaño tradicional no es incómodo, encontrarán unas sopaipillas en versión mini que resultan todavía más adecuadas para comer de pie. Eso sí, no les pueden faltar las salsas para untar, entre ellas, pulpa de ají, chimichurri, pebre, mostaza, mayonesa, tártara, chancho en piedra o pasta de aceitunas. Sus invitados quedarán fascinados.

Para el almuerzo o cena

QuintayCocina
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Sobre todo, si se inclinarán por una decoración para matrimonio campestre o por una celebración con raíces chilenas, coloquen por cada mesa una canasta con sopaipillas. Así, además del pan, que se ubica en un plato auxiliar hacia el lado izquierda del plato principal, los invitados podrán degustar en el primer tiempo estas sopaipillas, ya sean de las pequeñas o más grandes. Para no sobrecargar la mesa, añadan solamente un pocillo con pebre picante, que definitivamente es el favorito para acompañar estas masitas.

Para el trasnoche

Sus familiares y amigos necesitarán recargar energías si la fiesta será hasta la madrugada. Por lo tanto, si no cuentan con un alto presupuesto para suplir este ítem, una excelente idea será ofrecer sopaipillas; nuevamente, con sus respectivas salsas para untar.

E, incluso, si quieren darle un toque especial a su servicio de trasnoche y cuentan con bastante espacio, ¿por qué no arrendar el tradicional carrito que es tan popular en Chile? Además de pintoresco, será la mejor opción para que las sopaipillas se vayan friendo en el momento. Podrán decorar con frases bonitas de amor o, si prefieren ponerle un nombre divertido al carrito.

Bañadas en chancaca

Si bien las sopaipillas tradicionales son igualmente cotizadas en los meses más fríos, sin duda que las sopaipillas pasadas destacan entre las favoritas para entrar en calor. Y es que una vez amasadas y freídas, se les sumerge en una exquisita salsa de chancaca (con canela y cáscara de naranja) y se sirven en platos hondos. ¿Quién no las ha disfrutado alguna vez? Ya sean para el cóctel, el banquete o el trasnoche, sin duda serán todo un acierto si intercambiarán sus anillos de oro en temporada de otoño/invierno. ¡Y más aún si los acompaña la lluvia! Preocúpense de encontrar la vajilla adecuada para que sus invitados puedan comerla cómodamente.

Sureñas sin zapallo

Fango
Fango

Desde Concepción hacia el sur las sopaipillas se preparan sin zapallo, aunque quedan igualmente exquisitas. Por lo tanto, los ingredientes se reducen a harina, manteca o mantequilla, levadura, polvos de hornear y sal, mientras que la forma de las sopaipillas sureñas suele ser romboide. Si las incluirán en el banquete, ofrezcan mermelada, manjar y azúcar flor también para aquellos invitados de gustos más dulces. Así no estarán tan ansiosos esperando la torta de matrimonio que, por lo general, se parte hacia el final de la celebración.

Origen de las sopaipillas

Tu Bocado
Tu Bocado

Aunque muchos creen que se trata de una receta local, lo cierto es que las sopaipillas no son exclusivas de Chile. De hecho, su historia se remonta al año 1700, cuando los colonizadores españoles, que llegaban hasta tierras chilenas, las preparaban bajo el nombre de “sopaipas”. Una palabra de origen árabe que significaba “pan mojado en aceite” y que luego fue transformada por el pueblo mapuche a “sopaipilla”. ¿Se les apetece de solo escucharla?

Independiente de si la postura de anillos de matrimonio será al aire libre o al interior de un salón, las sopaipillas siempre serán bien recibidas por sus invitados. E incluso podrán integrarlas entre los adornos de matrimonio, montándolas en platos de greda, por ejemplo, si pretenden crear un rincón rústico en su celebración.