Aunque hay tradiciones que no pasan de moda, hay algunas que se han actualizado, como partir la torta de matrimonio. Y aunque sigue siendo muy popular entre las parejas, hoy en día son cada vez más las opciones que permiten acompañarla con alguna otra propuesta de repostería. No se trata de restarle importancia a este momento, sino más bien de reinventarse, dándole un toque único y original al enlace nupcial.

Además, después del banquete que también incluye postre, muchas personas no son capaces ni de probar medio bocado de la torta. Por lo tanto, ¿qué tal si innovan en el matrimonio con opciones igual o más prácticas?

Candy bar

Una de ellas es montar un candy bar, que es una de las tendencias que más seduce a los novios. Se trata de instalar un rincón dulce que incluya de todo: pastelitos, panqueques, muffins, galletas, brownies e incluso, una torta que, sin embargo, no será la única protagonista. La idea es ofrecer mucha diversidad en este mesón dulce y decorarlo con adornos de matrimonio que sigan la línea de la celebración.

Eso sí, también es posible reemplazar la torta por un postre único, que puede ser desde un tartaleta casera con frutas de temporada, si el casamiento es de inspiración campestre; hasta un soufflé de capuchino, si la celebración tiene un toque más formal. El volcán de chocolate, en tanto, es otro de los postres muy populares hoy en día.

Ahora, si quieren algo aún más novedoso, pueden apostar por una irresistible torre de cupcakes. ¿Cómo así? Solo deben montarlos sobre una estructura con varios niveles, poniendo más cantidad en la base y disminuyendo de forma gradual hasta conseguir que su forma se asemeje a la de un pastel de matrimonio. Esta propuesta, además de resultar muy práctica para comer por el tamaño de los bocadillos, incluso permite insertar los dijes de las solteras para no perder la tradición. Y la misma idea puede replicarse con las donuts. Imaginen una torre de rosquillas de colores, ya sean americanas, rellenas, con cubierta de glass o con chocolate. ¡Será un deleite a la vista y al paladar!

Dulce y más dulce

¿Y qué tal instalar una cascada de chocolate derretido para untar brochetas de frutas o marshmallows. Esta modalidad más libre permitirá que los invitados vayan probando a lo largo de la celebración, e incluso, durante el baile. Sin duda, será el picoteo dulce más recordado del último tiempo.

Pero hay más alternativas si se trata de apostar por los sabores azucarados: macarrones, helados, churros con manjar, brazo de reina, wafles, cheescakes, pastel selva negra y flan casero, entre tantos otros.

Postres individuales

¿Seguimos? Porque así como en el cóctel se ofrecen aperitivos salados y calientes presentados en vasitos de cristal, también es posible llevar esta modalidad a la repostería. O sea, qué más acertado que disponer de una barra llena de vasitos con mini postres para que los invitados vayan sacando de a uno. ¡Querrán probarlos todos! Entre los más apetecidos destacan el pie de limón, el mousse de chocolate, el brownie con helado y el tiramisú, entre otros dessert shots, como son denominados. Al tratarse de distintos tipos, además, conseguirán un perfecto balance entre lo cítrico, lo dulce y lo amargo.

Y por último, una idea que les gusta especialmente a los niños, pero que también seduce a los más grandes: una torta de cuchuflís. Pueden comprarla o montarla ustedes mismos con cuchuflís blancos o bañados en chocolate, decorados con mostacillas y unidos todos por un gran lazo de color.

Como ven, alternativas hay muchísimas, pero sin erradicar los sabores dulces de su banquete nupcial. Solo es cosa de atreverse a innovar y elegir la propuesta que más se adapte con su estilo de celebración. ¡Opciones hay muchas!