Jonathan López Reyes

Aunque la postura de anillos de matrimonio será el instante de mayor ansiedad, junto con la flamante entrada de la prometida enfundada en su vestido de novia, otro que le sigue muy de cerca es la lectura del discurso de recién casados.

Y es que no para todos resulta tan fácil hablar en público y, mucho menos, encontrar las palabras o frases de amor precisas para poder expresarse. Si necesitan ayuda en este ítem, aquí encontrarán las claves para escribir el discurso, y presentarlo de la mejor forma ante sus amigos y familiares.

Lluvia de ideas

Paz Villarroel Fotografías

El primer paso es tomar lápiz, papel y enlistar las distintas ideas que les gustaría mencionar en el discurso. Da lo mismo el orden o la importancia de los temas, ya que más adelante podrán abocarse a eso. Por ahora, solo necesitan anotar puntos como, por ejemplo, “el día que nos conocimos”, “destacar el apoyo familiar”, “qué deseamos a futuro como matrimonio”, etcétera.

Encontrar un estilo

Mat & Fer

Lo que sigue a continuación es decidir si quieren que el discurso sea más romántico o con tintes poéticos. Emocional o en un tono divertido. ¿O una mezcla de todo ello? Aunque lo ideal es inclinarse por un solo estilo, también es posible que vayan matizando en los distintos párrafos. Lo importante, eso sí, es que tengan claro lo que quieren para el minuto de sentarse a escribir.

Individualizar nombres

Mat & Fer

Ya que el discurso generalmente incluye agradecimientos a personas puntuales, lo mejor será que elijan bien a quiénes van a nombrar y por qué, para no herir sensibilidades. Por ejemplo, es probable que mencionen a sus padres y padrinos, aunque sus mejores amigos quizás también esperen escuchar sus nombres. En este apartado pueden consignar igualmente a quienes ya no están en vida, pero recuerdan con especial cariño.

Redactar

¡Ahora sí! Una vez ordenados los temas pueden ponerse a escribir e idealmente lo hagan tomando como base la clásica estructura de introducción, cuerpo y conclusión. Por ejemplo, comenzar con una cita y agradecer a los presentes en la introducción por compartir con ustedes ese momento tan especial. Recordar cómo se conocieron en el cuerpo y contar alguna anécdota, para terminar en la conclusión expresando sus deseos a futuro en esta nueva etapa, incluyendo alguna frase bonita de amor. ¡Ojo! Procuren ser claros, precisos y concisos con el mensaje que van a entregar, utilizando siempre un lenguaje sencillo. ¡Nada de testamentos eternos y difíciles de seguir!

Pedir una opinión

Fotogenia

Una vez redactado, será una buena idea que compartan el texto con alguien de su confianza. Así tendrán una opinión diferente y podrán corregir a tiempo si alguna idea no se entiende o una palabra se repite, de cara a su postura de argollas de plata. Por otro lado, esta opinión extra será un aporte en caso que deban alargar o recortar el discurso.

Quién leerá qué

Fotógrafo Marcelo Hurtado

Ya que la idea es que ambos participen de la lectura del discurso, deben decidir quién leerá qué párrafos. ¿Quién se atreve a romper el hielo? ¿A alguno le fluye más fácilmente el humor? ¿Cuál puede leer la parte emotiva sin llorar? Evalúen puntos como estos y tomen la mejor decisión.

Ensayar

Aunque lo ideal es que la lectura salga lo más natural posible, de todas maneras es necesario ensayar un par de veces para dar con la entonación, emocionalidad y ritmo adecuados. Los expertos recomiendan ensayar frente a un espejo para cuidar también la postura y, más aún, si tendrán que sostener las copas de novios para brindar.

Hacerlo con tiempo

Guillermo Duran Fotógrafo

Importante: ¡No dejen este ítem para última hora! Ya que en los días previos andarán corriendo de un lado a otro, no encontrarán ni el momento ni la concentración necesarios para redactar el discurso. Por eso, lo mejor es tenerlo listo al menos con dos o tres semanas de anticipación.

Cuándo presentarlo

Daniel Vicuña Fotografía

Si bien, siempre es posible hacer cambios en el programa, el protocolo indica que el discurso debe realizarse durante el banquete, ya sea antes o después de comer, o previo a partir la torta de matrimonio. Realmente no hay un momento exacto, así que más bien dependerá del instante que ustedes consideren que es el más adecuado.

Aunque pueden tomar algunos modelos de inspiración, lo más importante es que el discurso incluya experiencias personales, por ejemplo, contar cómo fue la entrega del anillo de compromiso o el día en que se dieron el primer beso. Eso sí, siempre podrán recurrir a frases cristianas de amor o versos de canciones si desean para complementar.