¿Están preparados para realizar vuestra unión ante la ley?, el matrimonio por el civil suele  ser  para algunos  la única celebración, para otros una de las dos, por ello aquí en matrimonios.cl les hemos preparado una información que les servirá de orientación, para aquellos que desean casarse en el registro o en casa.

matrimonio civil

Trámites

Primero que nada deben pedir hora: se solicita con cualquier Oficial Civil para realizar la manifestación, dar los datos de los testigos y fijar el día y hora para realizarlo.

Manifestación: en este acto tendrán que  comunicar al Oficial Civil en forma escrita, oral o por lenguaje  de señas, la intención de contraer matrimonio. Además deben entregar los siguientes datos que quedan consignados en un acta: Nombres y apellidos; lugar y fecha de nacimiento; estado civil; profesión u oficio; nombre y apellidos de los padres.

Información: deben presentar a dos testigos que declaren que no tienen  impedimentos o prohibiciones para contraer el matrimonio. Estos deben ser mayores de 18 años, entender español, tener su cédula de identidad vigente y en buen estado, no presentar discapacidades mentales y no estar condenados a pena aflictiva.

Plazos: Una vez entregada la información por los testigos, dentro de los 90 días siguientes deberá celebrarse el matrimonio, de lo contrario habrá que repetir el proceso anterior.

Documentos que deben presentar: certificados de nacimiento de ambos, éstos deben estar actualizados y emitidos por el Registro Civil, además el carné de identidad vigente.

Cursos informativos: Según la nueva ley de Matrimonio Civil, cualquier persona que desee casarse, debe estar al tanto de esta legislación, por lo que el Registro Civil imparte cursos que duran 3 días. Estos también pueden ser dictados por entidades religiosas  autorizadas por el Código Civil.

Elección del Régimen Matrimonial. 

El día del matrimonio civil novios y testigos deben llegar diez minutos antes, el tiempo necesario para pagar y verificar las cédulas de identidad. En ese momento se confirma la elección del régimen matrimonial. Aquí les presentamos las opciones que existen, les aconsejamos que en caso de dudas consulten a un abogado.

Celebración matrimonio civil

Sociedad conyugal

Si no manifiestan el deseo  de acogerse a otro régimen, automáticamente se adquiere éste.

Este sistema de administración económica determina que será el marido quien disponga de los bienes de ambos, sin tener que rendir cuenta de su gestión, salvo para vender, arrendar o hipotecar los bienes raíces que se posean en común, para lo cual necesita la autorización de la esposa.  Bajo este régimen se prohíbe que los esposos celebren juntos sociedades comerciales, permutas, arriendos, contratos de trabajo, etc.

La mujer puede administrar con plenas facultades, y sin injerencia del marido, los bienes que sean producto de su trabajo. Esto sólo si se hace una previa declaración que deje constancia - en base al artículo N° 150 de Patrimonio- del oficio o profesión y de la propia administración de los bienes. Sin embargo, es importante saber que al término del matrimonio se debe optar por quedarse con estas ganancias, o el 50% de todo lo generado en el matrimonio, donde también se incluyen las deudas de ambos. 

Participación en los gananciales

Se pacta al momento del enlace o durante éste, y sólo puede cambiarse por el régimen de Separación de Bienes.

Es necesario que cuando se contraiga el vínculo, cada cónyuge haga un inventario simple de sus bienes y le asigne un valor monetario, el que deberá ser protocolizado por el Oficial Civil. Asimismo, se debe llevar un control de tipo contable de los bienes adquiridos a lo largo del matrimonio.

Si termina el vínculo, se hace un nuevo inventario con los bienes que se han generado durante la unión, y quien tenga mayor cantidad debe entregar el 50% al otro, es decir, la diferencia entre el patrimonio original y el final. 

Separación total de bienes

Cuando se acude al Registro Civil, se debe expresar el deseo de casarse bajo este régimen, y sólo puede cambiarse por el de Participación en los Gananciales.

Cada uno conserva el dominio de los bienes que poseía antes de casarse y de los adquiridos durante el matrimonio, con la facultad de administración con total independencia.

Si termina el matrimonio, el que no trabaje o posea menos bienes, se verá desfavorecido, incluso frente a los hijos.